<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892</id><updated>2012-02-16T11:29:40.039+01:00</updated><title type='text'>Week in Japan</title><subtitle type='html'>Historia de una intensa semana en Japón.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>26</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-6810679557867858989</id><published>2007-06-13T21:03:00.000+01:00</published><updated>2007-06-13T21:48:20.244+01:00</updated><title type='text'>Día 9-10: Now I know I'm home at last</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RnBOTAmQFuI/AAAAAAAAAT0/VH0U3xgBoaY/s1600-h/aeropuertonarita.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RnBOTAmQFuI/AAAAAAAAAT0/VH0U3xgBoaY/s320/aeropuertonarita.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5075642868531468002" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;De todos los aeropuertos por los que pasamos, éste fue el más tranquilo de todos. Nos trataron con mucha amabilidad, no como en otros aeropuertos donde todos los pasajeros son terroristas en potencia. Pasamos tranquilamente el control, el único donde si tenías que quitarte los zapatos, como en mi caso (pitaban en los controles), te daban unas zapatillas para no estar descalzo. Nos hizo gracia el solitario globo recién traído del Disneyland de Chiba, perdido por algún niño que seguramente vio cumplido su sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovechamos para comprar dulces y recuerdos de última hora en las tiendas de la zona de embarque, no estaban muy caros. De hecho, las máquinas de refrescos del aeropuerto costaban lo mismo que en el resto del país. Nada de abusos. De todas formas, tratamos de gastar todas las monedas en el aeropuerto, ya que no se pueden cambiar al volver a tu país. Cenamos en un McDonalds que había allí dentro, donde probamos la especialidad local: ¡el teriyaki McBurguer! Ni siquiera en un restaurante de comida rápida como aquel nos libramos de la comida japonesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espera terminó, y por fin embarcamos en nuestro avión. Los aviones que cubren líneas entre Europa y Japón llevan todos una pantallita en cada asiento, incluso en clase turista, en la que puedes ver pelis a petición (incluso parando la película si quieres), canales de vídeo, audio, incluso puedes ver un canal en el que se ve lo que enfoca una cámara situada bajo el avión y que apunta hacia tierra. Lástima que todo el vuelo transcurrió de noche y sólo se veían luces de vez en cuando. Como el vuelo de ida no fue hacia Japón sino hacia Corea, no tuvimos ese lujo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo lo que nos pudimos aburrir en el vuelo de ida, nos pareció mentira que aquel vuelo se nos hiciera tan corto. Como suele ser habitual, a la vuelta pudimos dormir durante más de la mitad del trayecto (aunque no porque los asientos fueran más cómodos). Caí rendido y me desperté cuando ya quedaban unas tres horas. Intenté ver alguna película, pero en inglés definitivamente no me enteraba, y en español sudamericano se me hacían raras, así que desistí. Me entretuve con la cámara del avión un buen rato, se hacía más interesante conforme el avión perdía altitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RnBS3wmQFvI/AAAAAAAAAT8/e3suEdIuRMA/s1600-h/aeropuertoparis.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RnBS3wmQFvI/AAAAAAAAAT8/e3suEdIuRMA/s320/aeropuertoparis.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5075647897938171634" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Aterrizamos en París sobre las cuatro de la mañana. Tardaron un rato en abrir la entrada a la terminal desde la que salía nuestro avión, así que tuvimos que esperar un tiempo en tránsito, y con todas las tiendas cerradas no fue muy entretenido. Cuando por fin abrieron, volvimos a sentir la sensación de ser potenciales terroristas. Antes de entrar en la terminal me cachearon a conciencia, y un securata me preguntó varias veces qué llevaba en la bolsa (los dulces de Narita), y hasta que se convenció de que no llevaba líquidos, no me dejó pasar. Y a Cris y a Ana les revisaron los bolsos a conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, la espera dentro de la terminal resultó ser igual de aburrida. Por suerte, abrieron la cafetería un rato antes de que pudiéramos embarcar, así que pudimos desayunar algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el viaje hasta Madrid, una vez más, sin complicaciones. Aterrizamos allí por la mañana, y pusimos rumbo a Atocha. Allí pudimos adelantar el billete de vuelta, así que no tuvimos que esperar mucho allí. Nos despedimos de Cris y Manolo, y subimos a esperar la salida del tren, nuestro último trayecto del viaje. Y así, dos horas y media de viaje después, llegamos a Sevilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El momento en que supimos que por fin habíamos vuelto fue cuando el taxista cogió un camino más largo, y al advertírselo nosotros se puso de mala leche y a la defensiva, diciendo que se había equivocado, que si nosotros nunca nos equivocábamos, y que si lo que queríamos era que no nos cobrara la carrera. Atrás quedó la amabilidad japonesa, el buen trato con el cliente, el respeto a los demás. Estábamos en casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-6810679557867858989?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/6810679557867858989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=6810679557867858989' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/6810679557867858989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/6810679557867858989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/06/da-9-10-now-i-know-im-home-at-last.html' title='Día 9-10: Now I know I&apos;m home at last'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RnBOTAmQFuI/AAAAAAAAAT0/VH0U3xgBoaY/s72-c/aeropuertonarita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-5362071343506101096</id><published>2007-06-07T17:23:00.000+01:00</published><updated>2007-06-07T21:26:56.851+01:00</updated><title type='text'>Día 9: Animal instinct</title><content type='html'>Aparecimos en una calle de Ueno, muy cerca de la estación de Japan Rail del mismo nombre, y pusimos rumbo a la entrada del parque. Antes de entrar en el mismo, sin embargo, tuvimos que cruzar una marea de gente que había tomado una acera y estaban pidiendo fondos a todos los que pasaban por allí, para ayudar a las víctimas de un tsunami que ocurrió (no en Japón) mientras nosotros estábamos allí, por lo visto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos en el parque, y cruzamos de nuevo el paseo de los cerezos, que aún tenía flores aunque se notaba que ya quedaba poco tiempo para disfrutar de ellas, ya que había muchas menos que el primer día que pasamos por allí. También quedaba gente haciendo picnic bajo los árboles, aprovechando que era sábado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rmg17AmQFpI/AAAAAAAAATM/5-xt_bOP_Gs/s1600-h/osopanda.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rmg17AmQFpI/AAAAAAAAATM/5-xt_bOP_Gs/s320/osopanda.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5073364268121855634" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Llegamos por fin a la entrada del zoo, cuya entrada costaba al cambio aproximadamente 2 euros. A la derecha de la entrada estaba el recinto del panda, el reclamo principal del zoo y nuestro objetivo principal, ya que Ana no quería volver antes de ver uno. Sin embargo, el panda estaba tan cansado de gente haciéndole fotos que estaba durmiendo con la cabeza hacia el lado opuesto al cristal, así que no pudimos ni verle la cara. Pero bueno, aunque fuese el culo, vimos al panda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmhlJgmQFqI/AAAAAAAAATU/DQGtxt1Ya44/s1600-h/pagodazoo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmhlJgmQFqI/AAAAAAAAATU/DQGtxt1Ya44/s320/pagodazoo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5073416194276464290" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Al salir vimos muy cerca una zona de descanso, donde compramos unos refrescos en una máquina, y Cris y Manolo aprovecharon para comprar galletas de panda (con sabor a fresa y chocolate), que acompañaron a las bebidas. Muy cerca de allí había una pagoda, en la que aprovechamos para hacernos algunas fotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras descansar un poco nos pusimos a ver el resto del zoo. Había multitud de jaulas con todo tipo de animales. Todos los nombres estaban escritos en japonés en katakana, ya que ellos usan este silabario (en principio reservado para palabras extranjeras) para escribir nombres técnicos de animales, aunque tengan kanjis para ellos. Una que nos llamó la atención fue la de unos monos que tenían un rabo muy largo, que usaban con tal destreza que perfectamente podía pasar por una pata más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmhlewmQFrI/AAAAAAAAATc/TLZXMbHjPeg/s1600-h/osospolares.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmhlewmQFrI/AAAAAAAAATc/TLZXMbHjPeg/s320/osospolares.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5073416559348684466" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Después accedimos a otra zona del parque zoológico, en la que lo primero que vimos fue el recinto de los osos polares. Siguiendo por allí se recorría un pequeño camino que bordeaba varios otros recintos con más tipos de osos, aunque no tan impresionantes. Pasados todos esos recintos se llegaba a una plaza enorme, desde la cual podíamos ir a otras muchas partes del zoo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el tiempo se nos echaba encima, y no podíamos perder mucho más tiempo allí mientras la hora de nuestro vuelo se acercaba implacable. Así que echamos un vistazo rápido y nos acercamos a no perder detalle del recinto de los pingüinos emperador. Había uno, como podéis ver en la foto, que tenía la cabeza caída hacia un lado, como si se le hubiese partido el cuello. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmhluAmQFsI/AAAAAAAAATk/qn0yQvgnSVk/s1600-h/pinguinoemperador.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmhluAmQFsI/AAAAAAAAATk/qn0yQvgnSVk/s320/pinguinoemperador.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5073416821341689538" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Estaba sencillamente durmiendo, y en un momento dado se despertó sobresaltado, empinó el cuello de golpe y meneó la cabeza como diciendo "que no, que yo no estaba dormido, de verdad". Acto seguido volvió a dejar caer la cabeza a un lado y se durmió otra vez, mientras los demás pingüinos se daban un chapuzón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvimos a la entrada pasando por el recinto de los elefantes, aunque antes de salir decidimos darle otra oportunidad al panda. No hubo nada que hacer, seguía durmiendo mostrándonos su trasero. Al salir del zoo tuvimos el momento friki de la tarde, ya que vimos a un grupo de gals cerca de la salida del zoo, sólo que éstas iban con sus hijas, vestidas exactamente igual de gals que las madres. Jamás había visto a unas niñas con un destino tan claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmhmGgmQFtI/AAAAAAAAATs/CBPZZYnq_wc/s1600-h/elefante.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmhmGgmQFtI/AAAAAAAAATs/CBPZZYnq_wc/s320/elefante.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5073417242248484562" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Y por fin, volvimos al hotel a recoger las maletas, que aquella mañana habíamos dejado en el hotel antes de dejar la habitación, y al salir pusimos rumbo al aeropuerto. A pesar de que el Skyliner va directo desde Ueno hasta el aeropuerto, esta vez decidimos coger un tren de Japan Rail y aprovechar el pase hasta el último momento. Tuvimos que coger el tren de nuevo en Okachimachi y dejarlo en Tokio Central, y desde allí coger un nuevo tren hacia Narita. El trayecto duró como una hora y media (el Skyliner tardaba una hora y era directo) y se nos hizo bastante largo. El detalle divertido fue que la chica que estaba sentada a mi lado, y que se dirigía a Chiba, se durmió por el camino y dio varios cabezazos antes de apoyar la cabeza en mi hombro. Eso sí, no le debió gustar mucho porque no tardó en mover la cabeza hacia otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en la estación nos dirigimos hacia inmigración, nos sellaron el pasaporte para dar constancia de que habíamos abandonado el país, y pusimos rumbo hacia facturación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-5362071343506101096?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/5362071343506101096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=5362071343506101096' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/5362071343506101096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/5362071343506101096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/06/da-9-animal-instinct.html' title='Día 9: Animal instinct'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rmg17AmQFpI/AAAAAAAAATM/5-xt_bOP_Gs/s72-c/osopanda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-1220465312252120212</id><published>2007-06-05T19:12:00.000+01:00</published><updated>2007-06-05T20:35:27.482+01:00</updated><title type='text'>Día 9: Dream maker, heart breaker</title><content type='html'>Y por fin llegó: el último día. El día en que, como en los sueños pasa a veces, sabes que se acerca el final, que te tienes que despertar, pero tratas de aferrarte al sueño porque la realidad es mucho peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanecimos después de haber dormido pocas horas. El plan del día era ir muy temprano al &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Tsukiji_fish_market"&gt;mercado de pescado de Tsukiji&lt;/a&gt;, pero las fuerzas nos pudieron y decidimos tomarnos el día con calma. Así que ejecutamos el plan B: un paseo en barco por el río. Claro que antes nos despedimos del restaurante del hotel con nuestro último desayuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWpBgmQFfI/AAAAAAAAAR8/CLA5mQNwJfo/s1600-h/parkingvertical.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWpBgmQFfI/AAAAAAAAAR8/CLA5mQNwJfo/s320/parkingvertical.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072646398698067442" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Camino de la estación de Okachimachi (camino que nos sabíamos de memoria ya) tomamos esta foto de uno de los aparcamientos verticales, en los que los coches se colocan en una especie de noria y se van subiendo. Pudimos observar cómo sacaban uno de los coches: la noria interior va girando hasta que tu coche aparece en la puerta. En ese momento lo sacas marcha atrás (ya que lo metes de frente y el coche una vez dentro no se gira) hasta que se coloca justo encima de la plataforma giratoria que veis en el suelo. La plataforma rota y te deja el coche mirando justo en la dirección que tienes que tomar para incorporarte a la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogimos de nuevo el tren de Japan Rail hasta la estación de Hamamatsu-cho. Desde allí salía una pasarela elevada que tenía indicaciones sobre cómo llegar al embarcadero donde cogeríamos el barco. Aquí podéis ver el &lt;a href="http://maps.google.com/maps/ms?ie=UTF8&amp;hl=es&amp;msa=0&amp;msid=109984243052278009260.00000112f6714e9c47266&amp;t=k&amp;z=13&amp;om=1"&gt;mapa del paseo&lt;/a&gt;. Por el camino pasamos junto a algunos edificios altos junto a los cuales había, cómo no, cerezos en flor. Las flores no nos abandonaron al final ninguno de los días de nuestra estancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWrYwmQFgI/AAAAAAAAASE/EYdTHM8JTSA/s1600-h/autobuskitty.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWrYwmQFgI/AAAAAAAAASE/EYdTHM8JTSA/s320/autobuskitty.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072648997153281538" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;En el aparcamiento del embarcadero nos encontramos con este autobús de Hello Kitty. No os perdáis los peluches gigantes que hay dentro, ni la Kitty disfrazada de Godzilla subiendo a la torre de Tokio en la decoración exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en el embarcadero nos indicaron amablemente dónde teníamos que comprar los billetes para el barco hacia Asakusa (había varios destinos). Hicimos la cola, rato durante el cual nos explicaron el uso de los chalecos salvavidas, y al poco subimos finalmente al barco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trayecto fue muy agradable y relajado. Nos dio tiempo a ver muchos edificios y filas de cerezos a los lados del río, y hacer multitud de fotos a cual menos interesante. Lo gracioso es que el barco iba hasta arriba de españoles que iban de excursión con una guía japonesa. Si es que estamos por todas partes. Paso a comentar los detalles curiosos del trayecto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWtCAmQFhI/AAAAAAAAASM/_SIYerzkYHc/s1600-h/barcoraroraro.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWtCAmQFhI/AAAAAAAAASM/_SIYerzkYHc/s320/barcoraroraro.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072650805334513170" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Al poco de empezar el trayecto nos cruzamos con esta embarcación de aspecto futurista. No sé muy bien cuál sería el propósito de semejante barco, puede que sea uno de esos que tenga el suelo de cristal para ver el fondo del río, aunque no sé qué interés puede tener en Tokio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWtlgmQFiI/AAAAAAAAASU/aPQmaYNbQa0/s1600-h/indigentestokio.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWtlgmQFiI/AAAAAAAAASU/aPQmaYNbQa0/s320/indigentestokio.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072651415219869218" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, en Tokio también hay gente viviendo debajo de un puente. Ya comenté en entradas anteriores que hay una población importante de indigentes, visibles sobre todo en los parques. Esta nueva visión nos daba una nueva perspectiva de la dimensión del asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWuIwmQFjI/AAAAAAAAASc/jRjzqcjPJls/s1600-h/edificiocerveza.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWuIwmQFjI/AAAAAAAAASc/jRjzqcjPJls/s320/edificiocerveza.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072652020810257970" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Por fin desembarcamos en Asakusa, y justo en la orilla de enfrente vimos este edificio. Se trata de una famosa compañía de cerveza japonesa, y el edificio (la parte de la izquierda en la foto) está construido a semejanza de una jarra de cerveza llena, se puede ver el color dorado de las paredes y el techo en forma de espuma. La parte de la derecha no tenemos muy claro lo que es, pero si fuera marrón el bolondrio ese parecería algo raro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWvQgmQFkI/AAAAAAAAASk/7Ol5n4QY_n4/s1600-h/reinadelkimono.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWvQgmQFkI/AAAAAAAAASk/7Ol5n4QY_n4/s320/reinadelkimono.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072653253465871938" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Continuando con nuestra buena suerte, nos encontramos con el parque de Asakusa inmerso de pleno en un festival. Y lo primero que nos encontramos fue a varias chicas de kimono subidas en carruajes y con cintas cual si de las reinas de la fiesta se trataran. Me dio tiempo a hacer una foto a una de ellas fugazmente antes de que se fueran. A la entrada del parque repartían botellas de té fresquito, pero sólo si llevabas un kimono o yukata puesto, así que no pudimos hacernos con una gratis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El festival se componía de varias exhibiciones, algunas de las cuales parecían llevarse a cabo por alumnos y alumnas de colegios de los alrededores, como la exhibición de tambores taiko. Os dejo con algunas fotos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWw7gmQFlI/AAAAAAAAASs/AVmQKHJneNk/s1600-h/demokimono.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWw7gmQFlI/AAAAAAAAASs/AVmQKHJneNk/s320/demokimono.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072655091711874642" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Estas mujeres estaban mostrando kimonos y explicando cómo realizar el obi, el nudo que sujeta el kimono y que vemos expuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmW2HwmQFmI/AAAAAAAAAS0/Dj70sfdlbSM/s1600-h/demotaiko.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmW2HwmQFmI/AAAAAAAAAS0/Dj70sfdlbSM/s320/demotaiko.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072660799723411042" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un grupo de chicas realizó una exhibición espectacular de tambores taiko, en perfecta sincronización y realizando danzas a la vez que tocaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmW2fAmQFnI/AAAAAAAAAS8/uEo2iGkdL_U/s1600-h/parodiasailormoon.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmW2fAmQFnI/AAAAAAAAAS8/uEo2iGkdL_U/s320/parodiasailormoon.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072661199155369586" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Otro grupo de chicas que parecían estar preparadas para hacer alguna representación de teatro parodia de Sailon Moon.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después aquella nueva inmersión cultural, nos dirigimos hacia Asakusa. La intención era visitar las calles laterales que, al igual que la calle principal que iba desde Kaminari-mon hasta el templo, también estaban repletas de tiendas. Y de paso, fuimos echando un ojo a los restaurantes donde podríamos comer un poco más adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmW3yQmQFoI/AAAAAAAAATE/nE6v9rmxYcY/s1600-h/pezglobo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmW3yQmQFoI/AAAAAAAAATE/nE6v9rmxYcY/s320/pezglobo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5072662629379479170" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Al final no encontramos nada que no hubiéramos visto ya antes en cuestión de tiendas, pero sí que vimos un restaurante especializado en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pez_globo"&gt;pez globo&lt;/a&gt;, conocido por ser venenoso y peligroso para la salud a menos que se sepa cortar adecuadamente. El restaurante tenía un escaparate-pecera en el cual nadaban los peces tan tranquilos a la espera de su destino. Era impresionante verlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó la hora de comer, entramos en un restaurante donde servían platos de arroz con curry, tras lo cual terminamos de ver algunas tiendas que nos faltaban, y pusimos rumbo a la estación de metro (que ya nos conocíamos) para volver a Ueno. Nos quedaba aún una última visita al parque homónimo, en especial una zona que aún no habíamos visitado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-1220465312252120212?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/1220465312252120212/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=1220465312252120212' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/1220465312252120212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/1220465312252120212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/06/da-9-dream-maker-heart-breaker.html' title='Día 9: Dream maker, heart breaker'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RmWpBgmQFfI/AAAAAAAAAR8/CLA5mQNwJfo/s72-c/parkingvertical.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-7042099828281909571</id><published>2007-06-01T15:40:00.000+01:00</published><updated>2007-06-01T16:33:17.901+01:00</updated><title type='text'>Día 8: The arockalypse</title><content type='html'>Bajamos desde Roppongi Hills a la calle y pusimos rumbo a la zona de marcha. Llegamos a una calle totalmente abarrotada de gente, con la cámara bien guardada en la mochila dado que por una vez no me fiaba mucho, así que esta entrada será de sólo texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrimos una acera siguiendo a Miyuki mientras no paraban de abordarnos unos tíos enormes que nos decían en inglés que abajo en sus locales había fiestas a tope y nos instaban a entrar. De hecho, Miyuki acabó entrando en uno de esos locales: bajamos unas escaleras y de repente nos vimos metidos en un local hasta las trancas que ponía música disco. El sitio prometía, pero el cuerpo nos pedía otra cosa, así que le pedimos a Miyuki que nos llevara a un local de karaoke.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos y en la acera de enfrente había varios de estos sitios. Ahora viene la explicación de cómo es un karaoke japonés: son edificios de varias plantas, con la misma disposición que un hotel. En recepción solicitas una habitación cuyo tamaño varía según cuantas personas seáis, y dices el tiempo que vais a estar. De momento pedimos una hora, nos dieron una llave, y cogimos el ascensor. Cada planta se compone de un pasillo bastante largo con un sinfín de puertas, detrás de las cuales se adivinaban mini-fiestas a gritos desaforados. Localizamos nuestra habitación, y descubrimos que dentro había un sofá, un aparato de karaoke compuesto por un televisor que ya nos ponía anuncios (y los pone siempre que no haya una canción seleccionada), el aparato que recibe las peticiones de canciones, altavoces por todos lados, un mando a distancia con el que pedir las canciones, una mesa y tres o cuatro libros cuales guías telefónicas con el repertorio de canciones: japonesas, occidentales, ordenadas por nombre y ordenadas por artista. También había un teléfono para pedir bebidas a recepción (es obligatorio pedir al menos una). Y, por supuesto, dos micrófonos para los atrevidos cantantes y accesorios (como panderetas) para el resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No os podéis imaginar lo ilusionados que estábamos. Agarramos cada uno una guía y nos pusimos a hojear. Pronto descubrimos que a pesar de los conocimientos de japonés que podáis tener, buscar una canción puede ser algo complicado, ya que se rigen por el orden silábico japonés, en vez de por el orden del alfabeto occidental. Aún así, pronto le cogimos el tranquillo, y mientras Manolo y Ana no paraban de poner canciones del repertorio occidental, Cris, Miyuki y yo pusimos a la cola un sinfín de canciones japonesas, sobre todo de animes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo curioso es que prácticamente ninguna de las canciones suena con su melodía original. Más bien tienen grabadas las canciones con un sistema MIDI, que a veces puede llegar a sonar bastante mal, pero total, a fin de cuentas una vez que te pones a berrear ya casi no oyes nada más. Y los vídeos casi nunca se corresponden con los videoclips reales. Tienen bastantes vídeos grabados en plan genérico, con actores japoneses, que se van sucediendo. Algunas canciones japonesas sí que tienen sus vídeos originales, sobre todo si son de alguna serie de anime conocida, como pasó con el opening de Evangelion. Sin embargo, la canción de Totoro no tenía imágenes de la película (demasiado caras como para comprar los derechos de reproducción, supongo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hora se nos pasó totalmente volando, así que al final acabamos optando por la opción de "pasamos del tren y ya cogeremos un taxi cuando nos cansemos". Salimos de allí después de habernos pasado en unos diez minutos la hora que teníamos alquilada, y nos fuimos al karaoke de al lado. Este estaba decorado en plan futurista, cual si estuviéramos dentro de un cuadro de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/H._R._Giger"&gt;H. R. Giger&lt;/a&gt;. Pero esta vez alquilamos dos horas, ya que la experiencia no sólo nos había gustado, sino que parecía que teníamos el mono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es increíble cómo se nos pasó el tiempo. Y eso que cada vez nos dábamos más prisa en elegir nuestras canciones para poder cantar más. Incluso si alguna no nos convencía, la pasábamos para poner la siguiente (imprescindible la ayuda de un nativo para manejarse con el mando de selección de canciones, eso sí, a menos que tengas un buen nivel de japonés), como nos pasó con alguna canción que se seleccionó y que sólo cantaba uno porque el resto no nos la sabíamos. Al menos dos personas tenían que saberse la letra. El claro vencedor de la noche, por cierto, fue Manolo, del cual descubrimos un impresionante talento no sólo para cantar, sino también para interpretar a George Michael y a Robbie Williams. No he visto jamás a nadie ponerle más sentimiento. Para deleite de Miyuki, Cris y Ana se marcaron también algunas de Shakira (muy divertido también ver la letra de la canción en español en pantalla con el katakana encima para que los japoneses puedan cantarla). Yo entre canción y canción de anime no pude evitar marcarme un The Final Countdown (¡ese solo!). Y así hasta el culmen de la noche, con los cinco cantando el Bohemian Rhapsody a toda pastilla, emulando la escena de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El mundo de Wayne&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo lo bueno se acaba, y llegó la hora de volver. Aunque estábamos algo cansados ya, si por mí fuera yo había seguido cantando toda la noche. Miyuki nos ayudó a coger un taxi, cosa que resultó más difícil de lo que parecía en un principio, ya que tuvimos que competir con bastante más gente. Al final llegó uno, nos despedimos ya definitivamente de Miyuki hasta la próxima vez que volvamos, y pusimos rumbo a Ueno. Eso sí, antes de dejar Roppongi tuvimos ocasión de ver desde el taxi a la nota curiosa de la noche (si todo lo anterior no había bastado): una auténtica tuna española paseando por la acera. Lo último que esperábamos ver por allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final el taxi sólo costó 4000 yenes, unos 25 euros, y entre todos lo pagamos tranquilamente. Lo único más complicado fue conseguir decirle en japonés al taxista por donde tenía que tirar una vez llegamos a Ueno. Menos mal que ya me conocía las calles y en cuanto llegamos a un lugar conocido pude darle indicaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tardamos mucho en quedarnos dormidos aquella noche. Al día siguiente teníamos que coger el avión de regreso, pero como salíamos bastante tarde, teníamos planeada todavía alguna que otra excursión de última hora.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-7042099828281909571?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/7042099828281909571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=7042099828281909571' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/7042099828281909571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/7042099828281909571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/06/da-8-arockalypse.html' title='Día 8: The arockalypse'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-8981521395407976141</id><published>2007-05-30T16:32:00.000+01:00</published><updated>2007-05-30T17:05:19.682+01:00</updated><title type='text'>Día 8: Elevation (the city of blinding lights)</title><content type='html'>No había posibilidad de coger ningún Japan Rail hasta Roppongi, así que no tuvimos más remedio que buscar la parada de metro de Akihabara. Con el mejor japonés que pude le pregunté a un señor que pasaba por allí que por dónde andaba la parada de metro. Tranquilamente, avisó a su hijo que iba con él, y este me dijo en inglés que eran chinos y que no me habían entendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no me desanimé, volví a preguntar y esta vez me indicaron que la estación andaba por el otro lado de la estación. Fuimos hacia allá, pero la parada seguía sin aparecer. Volví a preguntar (esta vez escogí a una chica, que suelen ser más amables), y ya me indicaron con más detalle por dónde debíamos ir. Bajamos, compramos los billetes, y pusimos rumbo hacia un lugar al que, dada la curiosa pronunciación del inglés de los japoneses, Manolo no había entendido del todo. Al final resultó ser Roppongi Hills (pronunciado "hiruzu").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rl2bcMPXzrI/AAAAAAAAARk/PsUuAVo7V8U/s1600-h/estatuamonstruosa.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rl2bcMPXzrI/AAAAAAAAARk/PsUuAVo7V8U/s320/estatuamonstruosa.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5070379664113389234" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;La salida hacia Roppongi Hills estaba muy bien indicada, y en la misma fuimos testigos de un "engrish" muy divertido, ya que en las escaleras mecánicas que subían estaba escrito en inglés "sujeten el pasamanos", en vez de "sujétense al pasamanos". No faltaba mucho para la hora en que habíamos quedado con Miyuki, así que inspeccionamos un poco el lugar. Desde luego, era imposible no fijarse en la horrorosa estatua de una araña que había en medio del paseo, e igualmente imposible era no hacerle una foto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rl2b_cPXzsI/AAAAAAAAARs/82BCrn0-GJc/s1600-h/moritower.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rl2b_cPXzsI/AAAAAAAAARs/82BCrn0-GJc/s320/moritower.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5070380269703777986" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Nos sentamos al pie de la Mori Tower, un rascacielos de oficinas que también alberga el hotel Grand Hyatt, uno de los más lujosos de la ciudad. Tras esperar un ratito y ver que Miyuki no aparecía, Manolo y yo nos levantamos y nos fuimos de vuelta a la estación para comprobar que estábamos en el sitio correcto, cuando en ese momento nos cruzamos con ella. Saludos, abrazos, efusiones varias, y entonces Miyuki propuso que subiéramos al mirador de la Mori Tower, porque las vistas de Tokio desde allí eran impresionantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La entrada era un poco cara, unos 9 euros por persona al cambio. Entramos en un ascensor que tardó menos de 30 segundos en llegar hasta la planta 52 de la torre (subió varias plantas antes de coger la velocidad de crucero, y empezó a frenar bastantes plantas antes de llegar), y nos dirigimos al mirador. La verdad es que valió la pena. La vista desde allí era sencillamente sobrecogedora. Se podían ver luces brillando hasta perderse en el horizonte, las que más destacaban eran las luces rojas que rodeaban el perfil de los edificios, encendiéndose y apagándose alternativamente. Y por supuesto, la torre de Tokio completamente iluminada. Pero lo mejor es que veáis la panorámica que conseguimos sacar desde allí (recomiendo que pulséis sobre la foto para verla a tamaño grande).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rl2eBsPXztI/AAAAAAAAAR0/QJ8GO3v51oU/s1600-h/panotokionoche.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rl2eBsPXztI/AAAAAAAAAR0/QJ8GO3v51oU/s400/panotokionoche.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5070382507381739218" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ana y yo nos despistamos después de sacar fotos y más fotos, y descubrimos que el resto nos estaban esperando en una zona de mesitas con asientos, y estaban decidiendo qué podíamos hacer aquella noche. Había dos opciones: la primera era hacer algo en poco tiempo y recogernos prontito, porque los trenes dejaban de circular a las doce y media. La segunda era pasar de todo y despendolarnos la última noche de estancia en Tokio hasta que el cuerpo aguantara, y volver por la mañana o en mitad de la noche en un taxi, aunque esta opción podía salir algo cara (según Miyuki, unos 10000 yenes). En cuanto a cosas que hacer, las opciones eran entrar en alguna discoteca chula, o irnos a un karaoke.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo esto, eran ya casi las once de la noche, así que en el caso de hacer algo rápido, tenía que ser realmente rápido. Bajamos pues en el ascensor y pusimos rumbo al corazón de la marcha nocturna de Tokio...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-8981521395407976141?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/8981521395407976141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=8981521395407976141' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/8981521395407976141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/8981521395407976141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/05/da-8-elevation-city-of-blinding-lights.html' title='Día 8: Elevation (the city of blinding lights)'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rl2bcMPXzrI/AAAAAAAAARk/PsUuAVo7V8U/s72-c/estatuamonstruosa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-9115272050424560797</id><published>2007-05-24T20:41:00.000+01:00</published><updated>2007-05-24T21:51:02.993+01:00</updated><title type='text'>Día 8: Is this the real life? Is this just fantasy?</title><content type='html'>El viaje en el tren bala de vuelta se nos hizo mucho más corto. No sabemos aún cómo, pero resulta que habíamos conseguido coger esa costumbre japonesa de dormirse uno en cualquier rincón, y lo empezamos a poner en práctica en aquel trayecto. De todas formas, estaba nublado y nuevamente nos quedamos sin ver el monte Fuji. Eso sí, no nos perdimos las interminables reverencias del revisor entrando y saliendo del vagón. Lo bueno es que esta vez al menos no tuvimos que ir en un vagón de fumadores, había más sitios libres que en el trayecto de ida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más nos vimos arrastrando maletas por la estación central de Tokio, y por las líneas del tren hasta llegar a Okachimachi, y por las calles de Ueno hasta llegar de nuevo a nuestro hotel. No estuvimos mucho tiempo, apenas el suficiente para ocupar nuestras habitaciones, que no eran las mismas que tuvimos los primeros días. De hecho esta nos gustó más, ya podrían habernos dado aquella habitación antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plan era fácil: hacer la versión 2.0 del paseo por Akihabara. En realidad Akiba estaba bastante cerca del hotel, sólo que en vez de coger el camino más corto dimos un pequeño paseo por la calle de detrás, que aún no habíamos visto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlXu4cPXzoI/AAAAAAAAARM/zfHrSndZDqg/s1600-h/parkingcoches.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlXu4cPXzoI/AAAAAAAAARM/zfHrSndZDqg/s320/parkingcoches.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5068219609096113794" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;No es que hubiera nada que ver en aquella calle, pero vimos cosas curiosas, como el aparcamiento para coches que veis en la foto. Aún no entendemos cómo colocan los coches, pero tiene que ser algo similar a jugar al Tetris. Tampoco tuvimos la ocasión de ver entrar o salir a ninguno. Muy cerca de ese aparcamiento había otro de bicicletas, hermano pequeño del de coches y que también aprovechaba el mismo espacio para aparcar el doble de bicicletas al tener dos alturas. Soluciones varias al eterno problema de Tokio: la falta de espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlXwPsPXzpI/AAAAAAAAARU/iUwul4lJC4s/s1600-h/parkingbicis.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlXwPsPXzpI/AAAAAAAAARU/iUwul4lJC4s/s320/parkingbicis.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5068221108039700114" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;No tardamos mucho en volver a la calle principal. Era la misma calle que cogíamos para ir al parque Ueno, sólo que en dirección contraria. Y lo primero que vimos nada más retomar aquella calle fue el café meido. No sabíamos que estaba tan cerca del hotel, apenas a cinco minutos andando. Poco a poco estábamos uniendo sitios y situándolos mejor. Una vez localizado un lugar conocido, llegar al meollo de Akihabara fue coser y cantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces empezó el desmadre. Normalmente se dice que en Akihabara lo mejor es no ir con nadie, sino ir a tu bola y sencillamente entrar en todos los sitios que te apetezca. Y es verdad: es la mejor forma de descubrir lugares insospechados. Lo primero fue buscar tiendas de manga. Primero entramos en una en la que sólo vimos la planta baja pero no nos convenció mucho, así que tras buscar un poco dimos con Gamers, una tienda de ocho plantas que nos recorrimos de arriba abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a intentar recordar lo que vimos en cada planta. Cogimos el ascensor directos a la última planta, dedicada a los juegos de cartas coleccionables (con gente jugando). Desde allí fuimos bajando por las escaleras planta por planta. Recuerdo que en la planta de abajo había maquetas y figuras a escala, luego bajando había novelas basadas en mangas, luego vimos mangas en sí, luego... no recuerdo exactamente qué había más abajo, pero cada planta estaba dedicada a una cosa: animes, manga amateur...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlXz7sPXzqI/AAAAAAAAARc/sqCyLeJ4VXU/s1600-h/japankebab.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlXz7sPXzqI/AAAAAAAAARc/sqCyLeJ4VXU/s320/japankebab.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5068225162488827554" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;En uno de los callejones vimos un pequeño puesto donde vendían &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kebab"&gt;kebabs&lt;/a&gt;. Fue una buena alternativa a toda la comida japonesa que llevábamos comiendo toda la semana, y de paso barata. Tras coger fuerzas seguimos viendo tiendas. Entramos en una que tenía una sección de juguetes muy interesante, en la que estuve a punto de comprarme un puzzle de 2000 piezas que representaba una escena preciosa de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mi vecino Totoro&lt;/span&gt;, pero al preguntarle a la dependienta me dijo que no le quedaban, que sólo tenían el puzzle expuesto en la pared ya montado. Y como los demás no nos gustaban, nos quedamos sin. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos también en otras tiendas de electrónica de segunda mano, no desesperábamos de encontrar gangas como alguna que otra PS3 baratita u otras consolas portátiles. Al final cayeron: un pendrive de 2 GB por unos 15 euros, una tarjeta CF de 2 GB también para mi cámara por unos 20 euros, y un cacharrito con el que puedes escuchar cualquier reproductor de música portátil que tengas a través de la radio del coche, ya que emite a través de una emisora la señal de audio que le llega del reproductor. Normalmente se escucha con un mínimo de interferencias, pero jugando con los volúmenes del reproductor y de la radio se puede minimizar. Ah, y unos auriculares para Ana, ya que los de su reproductor portátil habían muerto, que se compró en una tienda de informática de varias plantas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de patearnos tiendas y tiendas, encontramos un kaitenzushi. Manolo y yo no teníamos intención de irnos sin volver a entrar en uno, así que a pesar de no tener mucha hambre, entramos a tomarnos unas "tapitas". Satisfecho nuestro antojo, empezamos a planear la noche, y para ello nada mejor que volver a contactar con nuestra amiga Miyuki. Dejamos a Manolo la conversación telefónica, ya que parecía llevarse bastante bien con ella y, sobre todo, se entendía con ella en inglés mejor que yo en "japonglishñol". La cita sería en Roppongi, justamente uno de los barrios que nos faltaba por visitar...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-9115272050424560797?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/9115272050424560797/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=9115272050424560797' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/9115272050424560797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/9115272050424560797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/05/da-8-is-this-real-life-is-this-just.html' title='Día 8: Is this the real life? Is this just fantasy?'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlXu4cPXzoI/AAAAAAAAARM/zfHrSndZDqg/s72-c/parkingcoches.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-2069510075575484580</id><published>2007-05-22T20:07:00.000+01:00</published><updated>2007-05-22T21:39:28.435+01:00</updated><title type='text'>Día 8: Stairway to heaven</title><content type='html'>Tras levantarnos y tomar nuestro último desayuno en Kioto, pedimos al personal de recepción que nos guardasen las maletas mientras nosotros empleábamos la mañana en visitar un lugar de los alrededores que teníamos muchas ganas de visitar: Fushimi Inari, recientemente hecho popular gracias a la película &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Memorias de una geisha&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos dirigimos a la estación y buscamos el número del andén desde donde salía el tren, hicimos uso de nuestro Japan Rail Pass y tras un pequeño viaje de unos cuatro kilómetros llegamos a nuestro destino (aquí el &lt;a href="http://maps.google.com/maps/ms?ie=UTF8&amp;hl=es&amp;msa=0&amp;msid=109984243052278009260.000001129ef427502065c&amp;ll=34.96743,135.772219&amp;spn=0.004115,0.010042&amp;t=k&amp;z=17&amp;om=1"&gt;mapa de la excursión&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNCz8PXzYI/AAAAAAAAAPM/NVhcvRQuLkU/s1600-h/sakuramon.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNCz8PXzYI/AAAAAAAAAPM/NVhcvRQuLkU/s320/sakuramon.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067467465833303426" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Nada más salir de la estación y andar un poco hacia la izquierda, nos encontramos con lo que veis en la foto: sakuramon (la puerta de los cerezos). Esto prometía. Subiendo por aquella calle llegamos hasta la zona principal del templo. Era bastante temprano, y apenas había aún visitantes, lo que nos permitió ver la zona con bastante calma. Todo estaba lleno de detalles, con predominancia total del color rojo anaranjado, como iréis viendo en las fotos de esta entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNED8PXzZI/AAAAAAAAAPU/g37puXlZSPM/s1600-h/detallefushimi.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNED8PXzZI/AAAAAAAAAPU/g37puXlZSPM/s320/detallefushimi.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067468840222838162" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;La zona también tenía algunas tiendas que decidimos dejar para la bajada, ya que preferíamos hacer la subida mientras hubiera poca gente. Por delante teníamos un par de kilómetros de subir escaleras, siempre rodeados de bosques y de toriis, nos habían contado que en algunos lugares casi podías resguardarte de la lluvia de la cantidad de toriis que cubren los caminos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNE-sPXzaI/AAAAAAAAAPc/YC-XrvGamaQ/s1600-h/sacerdotesshinto.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNE-sPXzaI/AAAAAAAAAPc/YC-XrvGamaQ/s320/sacerdotesshinto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067469849540152738" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;El momento friki del día: pillamos de pleno el ritual matutino de los sacerdotes sintoíntas en su adoración a la naturaleza. No sabemos si era algo habitual o era dado al florecimiento de los cerezos. El caso es que la foto pudo costarnos un disgusto, porque la persona que se ve de espaldas en primer plano era un guarda que estaba impidiendo a los turistas hacer fotos. Suerte que a Manolo le salió la toma a la primera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNGBsPXzbI/AAAAAAAAAPk/2d84Pf8pOvY/s1600-h/toriisgrandes.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNGBsPXzbI/AAAAAAAAAPk/2d84Pf8pOvY/s320/toriisgrandes.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067471000591388082" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Tras pasar un par de patios nos encontramos con un camino flanqueado por unos toriis enormes, que marcaban el inicio de la ascensión. De momento os diré que todos los toriis del camino están donados por empresas y particulares. A un lado del torii se puede ver el nombre de la familia, particular o empresa que lo donó, y al otro lado la fecha de donación. Tras erigirse el templo se cuenta que la primera cosecha de arroz que se tuvo fue muy buena, y los que donan un torii esperan que sus negocios sean tan prósperos como aquella primera cosecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNH18PXzcI/AAAAAAAAAPs/4acpddd0wPs/s1600-h/dospasillostoriis.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNH18PXzcI/AAAAAAAAAPs/4acpddd0wPs/s320/dospasillostoriis.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067472997751180738" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Tras aquel primer pasillo nos encontramos con lo que se ve en la foto: dos pasillos aparentemente iguales, con toriis mucho más pequeños pero muy apelotonados. Al final resultó que los dos pasillos llevaban al mismo sitio, con lo cual no importó qué camino tomar. Lo realmente importante era pasar por allí debajo: era una sensación impresionante, tal y como se aprecia en la siguiente foto, que además permite ver el detalle de los nombres y las fechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNIsMPXzdI/AAAAAAAAAP0/sZSIj7jkyo8/s1600-h/pasillotoriis.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNIsMPXzdI/AAAAAAAAAP0/sZSIj7jkyo8/s320/pasillotoriis.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067473929759083986" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNJXcPXzeI/AAAAAAAAAP8/6kfDr4kWUcI/s1600-h/ofrendasinari.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNJXcPXzeI/AAAAAAAAAP8/6kfDr4kWUcI/s320/ofrendasinari.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067474672788426210" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Al final de los pasillos había otra pequeña explanada, con un pequeño templete, zonas para ofrendas como la de la foto, y fuentes para beber agua (siempre con los cacitos que ya hemos visto en otros sitios). Desde allí partía otro pasillo con más toriis. A partir de aquí el ascenso era un poco monótono, pero la belleza del lugar hacía que nunca te cansaras de tanto torii, sólo tenías que parar de vez en cuando para recuperar un poco el aliento. De vez en cuando se veían zonas para ofrendas más o menos grandes, lugares para descansar que incluían máquinas de refrescos (tanto más caras cuanto más alto subías, pero nunca pasaron de 180 yenes el refresco), y algún que otro lago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNKSMPXzfI/AAAAAAAAAQE/O_OyL9Y3mCQ/s1600-h/toriisbosque.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNKSMPXzfI/AAAAAAAAAQE/O_OyL9Y3mCQ/s320/toriisbosque.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067475682105740786" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNK9cPXzhI/AAAAAAAAAQU/H983ZUAeJMo/s1600-h/santuarioinari.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNK9cPXzhI/AAAAAAAAAQU/H983ZUAeJMo/s320/santuarioinari.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067476425135083026" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Junto a un lago vimos un pequeño santuario y me atreví a hacerle una foto por dentro. Todos tienen imágenes de zorros, mayormente sosteniendo objetos en sus fauces, siendo el más típico la llave del granero que guarda la buena cosecha recogida. También se puede observar el espejo en la parte central superior: es el ídolo del santuario. Normalmente los santuarios sintoístas no muestran los ídolos, pero Fushimi Inari constituye una excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNMTMPXziI/AAAAAAAAAQc/gIFInLl_Lm4/s1600-h/escalinatainari.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNMTMPXziI/AAAAAAAAAQc/gIFInLl_Lm4/s320/escalinatainari.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067477898308865570" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Un alto en el camino, y seguimos subiendo. Lo divertido era ver cómo cuanto más subías, más solitarios eran los caminos (si ya de por sí había poca gente, arriba estábamos prácticamente solos), y más antiguos eran los toriis, algunos de ellos se veían completamente raídos. También era divertido saludar a la gente que pasaba. Nosotros saludábamos con un "ohayoo", versión corta del "ohayoo gozaimasu" (buenos días) que las chicas nos respondían muy amablemente, y que los hombres (más rudos) contraían en un "gozasss" extraño y casi sin mirar a la cara. Os dejo con un par de fotos de la subida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNNmMPXzjI/AAAAAAAAAQk/SSRUvrdSTF4/s1600-h/escalinatatoriis.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNNmMPXzjI/AAAAAAAAAQk/SSRUvrdSTF4/s320/escalinatatoriis.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067479324238007858" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNNzMPXzkI/AAAAAAAAAQs/zI_iAwxVEKE/s1600-h/toriisalfondo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNNzMPXzkI/AAAAAAAAAQs/zI_iAwxVEKE/s320/toriisalfondo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067479547576307266" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por fin, y tras casi perdernos en una encrucijada en la que no estaba indicado por dónde seguir, llegamos a lo que parecía ser el santuario más en lo alto de la montaña (desde luego, escaleras subimos para parar un tren). Nos sentamos un rato a descansar en un banquito junto a un puesto de recuerdos (y su correspondiente máquina de refrescos), de cara a una zona de ofrendas. Os dejo otro par de fotos del lugar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNOlsPXzlI/AAAAAAAAAQ0/tdN0ngG6vCg/s1600-h/detallesantuariosuperior.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNOlsPXzlI/AAAAAAAAAQ0/tdN0ngG6vCg/s320/detallesantuariosuperior.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067480415159701074" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNKncPXzgI/AAAAAAAAAQM/U26nxhhjhFM/s1600-h/santuariosuperior.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNKncPXzgI/AAAAAAAAAQM/U26nxhhjhFM/s320/santuariosuperior.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067476047177960962" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tras descansar iniciamos el descenso, saludando a todo quisqui que nos encontrábamos. Conforme llegábamos abajo veíamos pasar cada vez a más gente. En una nueva encrucijada no pudimos recordar por dónde habíamos venido, y tardamos diez segundos en recibir ayuda de un japonés que nos indicó amablemente por dónde se salía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNQUsPXzmI/AAAAAAAAAQ8/y4aIhokf544/s1600-h/callefushimi.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNQUsPXzmI/AAAAAAAAAQ8/y4aIhokf544/s320/callefushimi.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067482322125180514" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Estuvimos tentados de quedarnos un rato por la zona de tiendas y hacer tiempo suficiente para comer por allí, pero nos resistimos (a lo de comer, pero no a lo de comprar recuerdos). Eso sí, un maneki-neko sí que cayó entre otras cosas. Nos dirigimos de vuelta a la estación y cogimos el tren de vuelta a la estación de Kioto.  Comimos por allí en un restaurante elección de Cris, que la pobre ya llevaba varias decepciones seguidas con la comida, y nos dirigimos la estación a coger nuestro tren bala, cuya reserva teníamos ya hecha previamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNQzcPXznI/AAAAAAAAARE/wt6yKbc0DGI/s1600-h/blackjack.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNQzcPXznI/AAAAAAAAARE/wt6yKbc0DGI/s320/blackjack.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067482850406157938" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Eso sí, antes de irnos visitamos la tienda de recuerdos de Osamu Tezuka, en la que vendían hasta papel higiénico de Black Jack (no es coña), serie cuyo personaje principal aparece conmigo en la foto. Tras satisfacer Manolo aún más sus ansias consumistas, bajamos por fin a la zona de andenes y cogimos nuestro tren de vuelta. Quedaban pocas horas de estancia en Japón, pero nos esperaban los ratos más frikis de todo el viaje...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-2069510075575484580?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/2069510075575484580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=2069510075575484580' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/2069510075575484580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/2069510075575484580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/05/da-8-stairway-to-heaven.html' title='Día 8: Stairway to heaven'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RlNCz8PXzYI/AAAAAAAAAPM/NVhcvRQuLkU/s72-c/sakuramon.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-36384780908193746</id><published>2007-05-17T20:52:00.000+01:00</published><updated>2007-05-17T22:42:25.769+01:00</updated><title type='text'>Día 7: A million powerful flowers in bloom</title><content type='html'>Cogimos el autobús en la parada, en dirección al Ginkakuji, el templo plateado. Y tuvimos la mala fortuna de cogerlo en el sentido equivocado. Tras unos quince minutos de marcha, el autobús llegó a una cochera donde todo el mundo se tuvo que bajar. El conductor nos indicó que para el Ginkakuji teníamos que coger la misma línea y nos indicó por dónde ir a cogerlo. Así que nada, un rato precioso perdido, aunque al menos pudimos ver partes residenciales del auténtico Kioto, lo que los japoneses realmente viven. Sí, bueno, es por intentar sacar algo a ese ratito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky1S8PXzKI/AAAAAAAAANc/ufSpPbUx5zM/s1600-h/paseofilosofos.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky1S8PXzKI/AAAAAAAAANc/ufSpPbUx5zM/s320/paseofilosofos.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065623017897839778" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Tras un buen rato de marcha, por fin llegamos a nuestro destino: el paseo de los filósofos. Como siempre, lleno de cerezos hasta las trancas, y en aquel paseo bucólico más que en ninguna otra parte. Como veis, se trata de un pequeño arroyo con un camino a su lado desde el que se podía ver cómo la corriente se llevaba los miles de pétalos que caían a cada momento por la brisa que hacía. Un lugar estupendo, si no fuera por la cantidad de personas que, como nosotros, se dirigían hacia el templo plateado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, como la hora de comer se acercaba, decidimos explorar un poco el lugar en busca de un sitio donde poder degustar un plato que en Kioto preparan muy bien: el okonomiyaki. Dimos un montón de vueltas y preguntamos a varias personas que no supieron decirnos ningún sitio, uno incluso nos admitió que a él no le gustaban mucho los okonomiyaki y que, como no los comía, no sabía dónde podíamos ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky3HcPXzLI/AAAAAAAAANk/GKWYaMeY0iI/s1600-h/comidapaseofilosofos.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky3HcPXzLI/AAAAAAAAANk/GKWYaMeY0iI/s320/comidapaseofilosofos.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065625019352599730" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Siguiendo nuestra costumbre de entrar en el sitio más japonés que pudiéramos encontrar (para así asegurarnos de que éramos los únicos turistas del lugar), entramos a comer en un sitio donde pudimos tomar udon entre otros platos. Definitivamente, saber un poco de japonés ciertamente ayuda. Y como siempre, aquí tenéis el escaparate del restaurante con todos los platos de plástico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir del restaurante aprovechamos para comprar un par de dulces. Ana se compró un trozo de tarta de fresa, con una pinta tan perfecta que parecía sacada de un anime. Y yo me animé con un dulce que estaba bastante bueno, y que llevaba finísimas láminas de oro decorativas en la parte superior. Tras aquel momento friki, pusimos rumbo a la entrada del Ginkakuji, sólo tuvimos que subir por una calle llena de gente y de tiendas de recuerdos, y en seguida llegamos a la entrada, a la que se accedía a través de un pasillo de setos enormes. Para entrar nuevamente tuvimos que comprar una entrada como la del Kinkakuji, de las que parecían hechizos pintados en papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a extenderme mucho en el Ginkakuji, porque la visita se parecía mucho a la del Kinkakuji: una zona de edificios que componían el templo, jardines cercanos, el edificio principal (el templo plateado), y una amplia zona de bosques por la que se podía pasear. Os dejo con algunas fotos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky6W8PXzMI/AAAAAAAAANs/5Eat2Ckw0qM/s1600-h/entradaginkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky6W8PXzMI/AAAAAAAAANs/5Eat2Ckw0qM/s320/entradaginkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065628584175455426" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un pequeño jardín a la entrada de la visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky6r8PXzNI/AAAAAAAAAN0/wmrRupIy-K8/s1600-h/conoginkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky6r8PXzNI/AAAAAAAAAN0/wmrRupIy-K8/s320/conoginkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065628944952708306" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El jardín principal tenía un detalle bastante gracioso en forma de cono truncado gigante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky7ZcPXzOI/AAAAAAAAAN8/HPPYyu4qd80/s1600-h/bosqueginkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky7ZcPXzOI/AAAAAAAAAN8/HPPYyu4qd80/s320/bosqueginkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065629726636756194" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Desde donde estábamos empezando la visita se podía ver el bosque por el que podíamos pasar más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky74MPXzPI/AAAAAAAAAOE/UgDgAA6qpAA/s1600-h/ginkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky74MPXzPI/AAAAAAAAAOE/UgDgAA6qpAA/s320/ginkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065630254917733618" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y aquí tenemos el templo... ¿plateado? Sí, en un tiempo el templo estuvo recubierto de plata, pero se ve que el templo atravesó dificultades económicas y tuvo que vender toda la plata que recubría el pabellón para poder seguir adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky8osPXzQI/AAAAAAAAAOM/i6mWdT4uEPA/s1600-h/escaleraginkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky8osPXzQI/AAAAAAAAAOM/i6mWdT4uEPA/s320/escaleraginkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065631088141389058" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Empezando a subir se veían detalles como esta escalera. Las florecitas del suelo parecía que estaban colocadas a propósito en el sitio justo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky9EsPXzRI/AAAAAAAAAOU/Ndpo0pgclvE/s1600-h/vistakioto.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky9EsPXzRI/AAAAAAAAAOU/Ndpo0pgclvE/s320/vistakioto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065631569177726226" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Vista del conjunto de edificios desde arriba, con Kioto al fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky9gcPXzSI/AAAAAAAAAOc/SaTsI9IiFzQ/s1600-h/bambuginkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky9gcPXzSI/AAAAAAAAAOc/SaTsI9IiFzQ/s320/bambuginkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065632045919096098" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Bosque de bambú en mitad del monte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky998PXzTI/AAAAAAAAAOk/NI1jttHUnng/s1600-h/chicasginkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky998PXzTI/AAAAAAAAAOk/NI1jttHUnng/s320/chicasginkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065632552725237042" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Dos chicas aceptaron amablemente posar para nosotros en un rellano del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de salir, por supuesto, la zona donde poder comprar recuerdos. Pasamos rápidamente por allí, ya que preferíamos ir a la zona de tiendas justo a la salida del templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky-28PXzUI/AAAAAAAAAOs/uIG-PbEYpDI/s1600-h/tiendasginkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky-28PXzUI/AAAAAAAAAOs/uIG-PbEYpDI/s320/tiendasginkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065633531977780546" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Creo que entramos en todas las tiendas que había en la calle que bajaba desde la salida, y aprovechamos para comprar pequeños detallitos que nos quedaban. Cristina, por ejemplo, se compró unas sandalias japonesas para su yukata. Bajamos de nuevo por el paseo de los filósofos, con el sol ya bajando hacia el poniente, y buscamos la parada del autobús que nos llevaría de vuelta al hotel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejamos las bolsas de recuerdos en nuestra habitación, y nos fuimos a la estación a inspeccionar el enorme centro comercial. Lo primero que hicimos al llegar a la estación fue hacer el gamba subiendo once plantas de escaleras por la enorme escalinata interior. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkzCI8PXzVI/AAAAAAAAAO0/lkHlnRgsVNY/s1600-h/interiorestacionkiotonoche.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkzCI8PXzVI/AAAAAAAAAO0/lkHlnRgsVNY/s320/interiorestacionkiotonoche.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065637139750309202" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;En la foto podéis ver una vista de la misma desde arriba. Estuvimos un rato observando la ciudad desde los miradores de la parte superior que, como ya comenté, tienen casi la misma vista que desde lo alto de la torre de Kioto, sólo que gratis. Era curioso ver la zona de llegadas del tren bala desde allí. Y también resultaba llamativo como la misma torre de Kioto iluminada se reflejaba en muchas de las paredes de cristal de la estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkzDWsPXzWI/AAAAAAAAAO8/fh47EoOsk5Q/s1600-h/torrekiotonoche.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkzDWsPXzWI/AAAAAAAAAO8/fh47EoOsk5Q/s320/torrekiotonoche.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065638475485138274" width="80" /&gt;&lt;/a&gt;Tras aquellas vistas, bajamos de nuevo (en el ascensor), y volvimos a subir por las escaleras mecánicas interiores que atravesaban el centro comercial, y así aprovechamos para ver las tiendas. Manolo se debió llevar todos los recuerdos de todas las tiendas, ya que no parábamos de verle pagar caja tras caja. También buscamos infructuosamente un chándal para Ana. Y visitamos la tienda de recuerdos de la NHK, llena de merchandising de su mascota de moda: &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Domo-kun"&gt;Domo-kun&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Previamente habíamos localizado por fin un restaurante donde servían okonomiyaki en la última planta de la estación (dónde si no). Tras agotar el tiempo de tiendas, más que nada porque llegó la hora de cerrar, nos dirigimos arriba y buscamos el restaurante de nuevo (nunca llegué a hacerme a la idea de cómo era el plano de la estación, y mira que me oriento bien). Tuvimos que hacer cola por primera vez en nuestra estancia en Japón, pero no mucha. Nos pusieron en una mesa junto a una cristalera desde la que se veía el interior de la estación, nos sirvieron nuestros vasos de agua, y tras pensarlo un poco, pedimos nuestros okonomiyaki.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkzGUcPXzXI/AAAAAAAAAPE/CdzO0spjOIs/s1600-h/okonomiyaki.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkzGUcPXzXI/AAAAAAAAAPE/CdzO0spjOIs/s320/okonomiyaki.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5065641735365315954" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Aquí lo tenéis, la llamada pizza japonesa. Una base de verdura, con los ingredientes de tu elección mezclados o por encima de la misma, salsita y el típico bonito seco por encima, que se movía con el calor de la masa y parecía que estaba vivo. A la pobre de Cris nuevamente no le convenció el okonomiyaki, más que nada porque estaba mezclado con jengibre y el sabor no le convencía. Así que pidió un plato de fideos y su okonomiyaki cayó entre Manolo y yo (los incombustibles). Desgraciadamente el plato de fideos también tenía jengibre picadito y mezclado, así que tampoco pudo comer mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nota friki del día: un tipo con pinta de alto ejecutivo entró a comer y se sentó en una mesa junto a la nuestra, acompañado por una auténtica señorita de compañía que le daba conversación y comía con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El postre nos lo compramos en una tienda de donuts que teníamos localizada en una de las plantas bajas. Compramos una caja para todos y algunas bebidas calientes, y nos las llevamos al hotel. Allí nos las tomamos tranquilamente, tras lo cual sacamos los futones y nos dispusimos a dormir. Al día siguiente nos esperaba el viaje de regreso a Tokio, pero antes invertiríamos la mañana en buscar y pasear por una de las localizaciones del rodaje de Memorias de una Geisha: Fushimi Inari.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-36384780908193746?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/36384780908193746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=36384780908193746' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/36384780908193746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/36384780908193746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/05/da-7-million-powerful-flowers-in-bloom.html' title='Día 7: A million powerful flowers in bloom'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rky1S8PXzKI/AAAAAAAAANc/ufSpPbUx5zM/s72-c/paseofilosofos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-3842491803158090042</id><published>2007-05-11T16:37:00.000+01:00</published><updated>2007-05-11T18:20:28.805+01:00</updated><title type='text'>Día 7: I'll be gone in a day or two</title><content type='html'>A la mañana del séptimo día nos despertamos sabiendo que teníamos muchas cosas por ver en Kioto, pero también con la sensación de que ya el viaje se nos estaba acabando, y que dentro de poco saldríamos de este sueño para despertarnos en la realidad del día a día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajamos a desayunar al hotel, ya que aquí también teníamos el desayuno incluido. Aunque no eran tan bueno como el de Tokio, seguía sin faltar la sopa miso y el arroz. Con las fuerzas repuestas por el sueño y el desayuno, salimos del hotel y nos dirigimos una vez más a la estación, pasando de nuevo por el cruce musical (episodio 68: los cuatro samuráis se dirigen a visitar los santuarios locales), pero esta vez nos detuvimos en la zona de paradas de autobuses. La línea que llevaba a los turistas al kinkakuji, el templo dorado, estaba abarrotada. Nos armamos pues de paciencia, puesto que además el recorrido para llegar hasta el templo fue largo y duró sus buenos 45 minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSS5HJndSI/AAAAAAAAAME/4PSU2y-kpRI/s1600-h/bosqueentradakinkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSS5HJndSI/AAAAAAAAAME/4PSU2y-kpRI/s320/bosqueentradakinkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063333390940861730" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Desde la parada hasta la entrada del templo fue bastante fácil, sólo teníamos que seguir el reguero de gente que hacia allí se dirigía también. Sólo había que subir por una callecita y en seguida llegabas. En un momento, el paisaje urbano se convirtió en zona boscosa, con muchos jardines y bastantes edificios que componían la totalidad del templo. Aquí tenéis el &lt;a href="http://maps.google.com/maps/ms?ie=UTF8&amp;hl=es&amp;msa=0&amp;msid=109984243052278009260.000001127b11ded1df831&amp;t=k&amp;om=1&amp;ll=35.03937,135.730666&amp;spn=0.004111,0.010042&amp;z=17"&gt;mapa del paseo por el kinkakuji&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSUqXJndTI/AAAAAAAAAMM/PsJnhgySj7Y/s1600-h/luminariakinkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSUqXJndTI/AAAAAAAAAMM/PsJnhgySj7Y/s320/luminariakinkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063335336561046834" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Una vez más, la inmensa cantidad de detalles que había allí hacían que tuviéramos que llevar las cámaras permanentemente preparadas para captar cualquier cosa que nos llamara la atención. Y lo mejor de todo es que no estaba tan lleno de turistas como en un principio nos temíamos, dado que era un día entre semana por la mañana y todo el mundo estaba en el trabajo. Aún así, tuvimos que esperar un poquito de cola (no mucha) para comprar nuestra entrada. Nos hizo un montón de gracia, porque parecían los trozos de papel estos que salen en las series de anime con sortilegios escritos para defenderse de los malos espíritus. Aquí la tenéis:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSVkXJndUI/AAAAAAAAAMU/BsfWveFgAu8/s1600-h/entradakinkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSVkXJndUI/AAAAAAAAAMU/BsfWveFgAu8/s320/entradakinkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063336332993459522" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSX43JndVI/AAAAAAAAAMc/G82_jQi3rSA/s1600-h/jardinkinkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSX43JndVI/AAAAAAAAAMc/G82_jQi3rSA/s320/jardinkinkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063338884204033362" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Nada más entrar, la zona principal de edificios del templo quedaba a nuestra derecha, con detalles como el que podéis ver en la foto. Jardines en plan sencillo, pero con piedras y árboles colocados en posiciones estratégicas. Claro que para edificio y jardines bonitos, la principal atracción del lugar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSZanJndWI/AAAAAAAAAMk/hB5oUSvXIUY/s1600-h/kinkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSZanJndWI/AAAAAAAAAMk/hB5oUSvXIUY/s320/kinkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063340563536246114" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Aquí tenéis el famoso templo dorado de Kioto. Está entero recubierto de oro auténtico de 24 quilates, o al menos eso es lo que cuentan. Y el jardín que lo rodea está construido piedra a piedra y árbol a árbol, cada uno regalado a través de los tiempos por famosos shogunes y samuráis. Los que entienden de este tipo de jardines dicen que el jardín que rodea al templo dorado es, si no el mejor, de los mejores de todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvimos por allí rondando el templo dorado un buen rato, entre que conseguíamos hacer la foto perfecta e intentábamos pegar oído a una guía que hablaba español que pasaba por allí con un grupo. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSa8HJndXI/AAAAAAAAAMs/AzxWVG97g-4/s1600-h/fabricacionarboles.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSa8HJndXI/AAAAAAAAAMs/AzxWVG97g-4/s320/fabricacionarboles.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063342238573491570" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Gracias a ella además nos enteramos de que los árboles del jardín no adquirían las formas que tenían por casualidad, sino que seguían un lento proceso de modelado similar al de los bonsáis. En la foto podéis ver cómo sostienen las ramas con soportes hasta que éstas adoptan de manera natural la forma deseada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paseo proseguía rodeando el templo dorado y se adentraba en el bosque, aunque no por ello perdía interés. Resultaba muy curioso ver a las ancianas del lugar cuidando los jardines, caminando casi todo el rato en cuclillas mientras barrían de matojos el suelo y lo dejaban todo en perfecto estado de revista. Y por supuesto, no faltaban nunca los detalles, como el intrigante pozo (estilo &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Sadako_Yamamura"&gt;Sadako&lt;/a&gt;) en medio de los árboles:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSc2HJndYI/AAAAAAAAAM0/SmQZBkV8BIs/s1600-h/pozosadako.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSc2HJndYI/AAAAAAAAAM0/SmQZBkV8BIs/s320/pozosadako.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063344334517532034" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSdH3JndZI/AAAAAAAAAM8/t2PJr-rTvzU/s1600-h/templetekinkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSdH3JndZI/AAAAAAAAAM8/t2PJr-rTvzU/s320/templetekinkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063344639460210066" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSdYnJndaI/AAAAAAAAANE/tLQBrogA7fI/s1600-h/detallekinkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSdYnJndaI/AAAAAAAAANE/tLQBrogA7fI/s320/detallekinkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063344927223018914" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Al salir del bosque volvimos a la zona principal de edificios, sólo que esta vez al otro lado, donde se encontraban las tiendas de recuerdos y multitud de tenderetes donde comprar dulces típicos. Lo bueno era que aquí podías probar muestras de los dulces, y así pudimos decidirnos a comprar sólo los que nos gustasen más (o simplemente nos gustasen). Tampoco pudimos dejar pasar la ocasión de comprar algún que otro recuerdo de la visita, por si no nos bastaran las fotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSh4XJndbI/AAAAAAAAANM/aC8-C8HiGjk/s1600-h/salidakinkakuji.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSh4XJndbI/AAAAAAAAANM/aC8-C8HiGjk/s320/salidakinkakuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063349870730376626" width="125" /&gt;&lt;/a&gt;A la salida pudimos ver este cartel, que nos llamó la atención porque está claro que la traducción al inglés no refleja ni mucho menos todo lo que está escrito arriba. Básicamente, pone algo así: "Sus plegarias de hoy han sido escuchadas. Cuídese y vuelva, por favor." Los japoneses son unos hachas resumiendo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de poner rumbo a la parada del autobús, repusimos fuerzas en un pequeño local donde vendían &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mochi"&gt;mochi&lt;/a&gt; servido en pinchitos. Manolo se atrevió con uno de color rosa que no estaban malos, y yo con otro de color blanco tradicional, sólo que recubiertos de chocolate. Bastante mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSjN3JndcI/AAAAAAAAANU/0YeCnGQ5r4E/s1600-h/cartelperros.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSjN3JndcI/AAAAAAAAANU/0YeCnGQ5r4E/s320/cartelperros.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063351339609191874" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;En la calle de bajada a la parada aprovechamos para comprar latas de refrescos, y vimos este cartel que también nos hizo bastante gracia. Es el típico cartel de concienciación cívica, en el que el perro parece más responsable que el amo al advertirle de "¡que se te olvida algo!". Interesante el color rosa escogido para la cagarruta. El texto en rojo, debajo, es: "Las deposiciones de los perros son responsabilidad de sus dueños."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya, por fin, nos dispusimos a esperar en la parada del autobús a que nos llevaran a nuestro siguiente destino: el templo plateado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-3842491803158090042?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/3842491803158090042/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=3842491803158090042' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/3842491803158090042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/3842491803158090042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/05/da-7-ill-be-gone-in-day-or-two.html' title='Día 7: I&apos;ll be gone in a day or two'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkSS5HJndSI/AAAAAAAAAME/4PSU2y-kpRI/s72-c/bosqueentradakinkakuji.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-3577036686611378370</id><published>2007-05-08T20:33:00.000+01:00</published><updated>2007-05-08T22:50:59.869+01:00</updated><title type='text'>Día 6: It's more than a feeling</title><content type='html'>Salimos del hotel y nos fuimos a buscar algún sitio donde poder comer. La idea era buscar un kaitenzushi, y para eso habíamos preguntado a la chica de la recepción del hotel. Con las indicaciones en nuestro poder pusimos &lt;a href="http://maps.google.es/maps/ms?ie=UTF8&amp;hl=es&amp;msa=0&amp;ll=34.987684,135.759773&amp;spn=0.004369,0.010042&amp;t=k&amp;z=17&amp;om=1&amp;msid=109984243052278009260.000001126d1387e05f3e9"&gt;rumbo de vuelta a la estación&lt;/a&gt;, a la cual llegamos tras un breve paseo y un nuevo paso por el cruce de los samuráis (episodio 54: los cuatro samuráis buscan un lugar donde reponer fuerzas). En un principio entramos en la estación en busca de uno de los restaurantes indicados, pero cuando llegamos a la planta once y vimos un montón de restaurantes, todos con cola para entrar, nos desanimamos un poco. Bajamos a la calle y buscamos la otra opción, la cual encontramos con facilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDSEHJndCI/AAAAAAAAAKE/w4mEttH1SzY/s1600-h/kaitenzushi.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDSEHJndCI/AAAAAAAAAKE/w4mEttH1SzY/s320/kaitenzushi.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062276949245129762" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Para desgracia de Cris, por fin conseguimos entrar a comer en un kaitenzushi. Menos mal que Cris pudo pedir platos distintos de la infinidad de platillos de sushi que pasaban por la cinta transportadora junto a la mesa. Si os fijáis en la foto, en la misma mesa podíamos coger los palillos que necesitábamos, salsa de soja, agua caliente mediante el grifo que parece un tirador, un té verde en polvo para echarle al agua caliente. Lo más gracioso era ver cómo los platos que normalmente aquí son más baratos allí son los más caros, y viceversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDS9HJndDI/AAAAAAAAAKM/QZLmxn7PMUE/s1600-h/habitacionkyoto.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDS9HJndDI/AAAAAAAAAKM/QZLmxn7PMUE/s320/habitacionkyoto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062277928497673266" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Una vez saciada nuestra ansia de sushi, pusimos rumbo de vuelta al hotel, donde por fin pudimos coger las llaves de nuestra habitación y entrar en ella (las maletas estaban ya allí). La habitación era lo más simple del mundo: una nevera con una tele encima, una mesita baja con algunos folletos y una caja de pañuelos de papel, algunas perchas y todo sobre tatami. En un armario encontramos los futones y las almohadas. Había seis de cada, y como no eran muy gordos nos turnamos para que todos al menos disfrutáramos de poder dormir sobre dos colchones en vez de uno. Lo mejor de todo: el baño. Totalmente de plástico y hecho de una pieza, como si estuviera construido para ser instalado en un avión o algo así (si no fuera por la ducha).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estuvimos mucho tiempo en ella, bajamos y salimos corriendo a la estación (de nuevo), pero esta vez para coger el autobús hasta Gion. Por el camino durante el viaje en autobús coincidimos con una gal impresionante, que en un momento dado sacó su móvil y aún no entendemos cómo pudo encontrarlo en medio de tanto colgajo peludo. También coincidimos con un señor mayor muy amable, que hablaba un inglés bastante comprensible para lo que suele ser el estándar japonés, y con el que Manolo estuvo charlando un rato. Muy simpático y muy amistoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDVrHJndEI/AAAAAAAAAKU/46W8LMwDhvI/s1600-h/gionmoderno.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDVrHJndEI/AAAAAAAAAKU/46W8LMwDhvI/s320/gionmoderno.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062280917794911298" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Nosotros pensábamos que Gion era un barrio tradicional, con casas de estilo antiguo. El autobús nos dejó en un lugar de calles estrechas con edificios modernos, aunque de pocas plantas (aquí el &lt;a href="http://maps.google.es/maps/ms?ie=UTF8&amp;hl=es&amp;t=k&amp;om=1&amp;msa=0&amp;ll=35.002643,135.776446&amp;spn=0.004368,0.010042&amp;z=17&amp;msid=109984243052278009260.000001126d2359e7fa3df"&gt;mapa del paseo&lt;/a&gt; hasta el final de la noche). Aquello no era lo que nosotros esperábamos, e incluso tuvimos que preguntar a un transeúnte para que nos lo confirmara. No había duda. Paseamos por allí un rato, callejeando, observando los locales. Algunos parecían sitios nocturnos de diversión, alguna que otra tienda, pero en general nos dio la sensación de que allí había más casas de citas por metro cuadrado que en ningún otro sitio del mundo. El hecho de que en aquellos momentos no hubiera mucha gente por la calle acrecentaba dicha sensación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDW9XJndFI/AAAAAAAAAKc/a6svQQsIcyM/s1600-h/gionsoportales.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDW9XJndFI/AAAAAAAAAKc/a6svQQsIcyM/s320/gionsoportales.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062282330839151698" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Después de callejear un poco salimos a una calle amplia con un montón de tiendas escondidas bajo soportales (nota mental: investigarlas más adelante) que en realidad dividía Gion en dos partes: la moderna de la tradicional. Al otro lado de la calle había un gran bullicio y las casas tenían un aspecto mucho más tradicional: aquello sí que era lo que buscábamos. Así que cogimos la avenida principal dentro de aquella zona de casas, y nos dejamos llevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDYBHJndGI/AAAAAAAAAKk/cCRZptBHi3k/s1600-h/giontradicional.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDYBHJndGI/AAAAAAAAAKk/cCRZptBHi3k/s320/giontradicional.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062283494775288930" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Si no fuera porque los coches podían pasar por aquella calle llena de casas tradicionales (y por los postes llenos de cables), habría parecido que habíamos atravesado un portal temporal. Sí, creo que ya he usado esta expresión antes, pero es que Japón es así: un país de contrastes que sabe combinar la modernidad con la tradición. Las tiendas de aquella zona tenían una peculiaridad: al estar en casas tradicionales la zona principal de la tienda estaba sobre tatami, así que tenías que quitarte los zapatos para entrar. Según recuerdo, Manolo fue el único con valor para entrar en una, aprovechando además para perseguir a dos mujeres vestidas con kimono tradicional. De hecho, era divertido ver pasar (aunque fuera fugazmente) a algunas geikos a toda pastilla. El mes de abril es un mes atareado para ellas debido al Miyako Odori.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDaAnJndHI/AAAAAAAAAKs/PwCte1natnc/s1600-h/casaconarbol.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDaAnJndHI/AAAAAAAAAKs/PwCte1natnc/s320/casaconarbol.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062285685208609906" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Aquella zona estaba llena de curiosidades y de rincones chulísimos para hacer fotos, como la casa desde la cual sobresalía un árbol, como se ve en la foto. Me encontré con un fotógrafo que parecía saber bastante mejor que yo lo que hacía, hablé con él un poco y me enseñó algunas tomas que había hecho que me sorprendieron bastante, sobre todo detalles más que vistas generales. Había paseos con vallas detrás de las cuales se adivinaban jardines con cerezos inmensos. Mansiones con portones inmensos que debían de valer una fortuna. Y así llegamos a un pequeño parquecito al final de la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDbBXJndII/AAAAAAAAAK0/X7Zpx-AQpY4/s1600-h/casaantigua.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDbBXJndII/AAAAAAAAAK0/X7Zpx-AQpY4/s320/casaantigua.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062286797605139586" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Parecía mentira que hubiera un lugar tan bonito y tranquilo después del bullicio que habíamos atravesado momentos antes. Paseamos un poco por allí y decidimos intentar volver a la calle de las tiendas bajo soportales, pero atravesando las calles más estrechas, apartadas del gentío y buscando detalles más típicos. Y los encontramos. Pequeños jardines de infancia donde los vecinos llevaban a los niños. Casas con los bonsáis más grandes que he visto en mi vida, por contradictorio que suene. Pequeños templos con pequeños jardines. Y siempre, postes llenos de cables que abundan por todas las calles. Os dejo con algunas fotos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDfrHJndJI/AAAAAAAAAK8/BiFzoeeLedM/s1600-h/paseocerezoskyoto.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDfrHJndJI/AAAAAAAAAK8/BiFzoeeLedM/s320/paseocerezoskyoto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062291912911189138" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDf73JndKI/AAAAAAAAALE/R9hX5BsVbnI/s1600-h/detallelinternas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDf73JndKI/AAAAAAAAALE/R9hX5BsVbnI/s320/detallelinternas.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062292200673997986" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDgHHJndLI/AAAAAAAAALM/vXIvS9Df9Mc/s1600-h/cablesaporrillo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDgHHJndLI/AAAAAAAAALM/vXIvS9Df9Mc/s320/cablesaporrillo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062292393947526322" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Una vez de regreso en la calle de los soportales pudimos dar un poco de rienda suelta a nuestro afán consumista. Cayó algún que otro souvenir, aunque casi todos picamos en una tienda de dulces típicos de Kioto. Empezaba a anochecer y pusimos rumbo al parque cuya entrada estaba cerca de donde nos dejó el autobús. Al otro lado del pórtico de entrada empezaron los tenderetes de comida a tutiplén, como ya habíamos visto en otros sitios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDom3JndMI/AAAAAAAAALU/D2EAYvvAHuE/s1600-h/takoyaki.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDom3JndMI/AAAAAAAAALU/D2EAYvvAHuE/s320/takoyaki.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062301735501395138" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;Sí, es takoyaki. Trocitos de pulpo rebozados y con salsita. Estaba deseando comprarme unos desde lo del café meido. Cris lo intentó con una de esas galletas con forma de pez, pero como estaban rellenas de azuki pasó de ellas y nos la acabamos comiendo entre el resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco más adelante nos encontramos un nuevo templo, os dejo con más fotos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDpRXJndNI/AAAAAAAAALc/TR1rgvuLGwc/s1600-h/deseoskyoto.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDpRXJndNI/AAAAAAAAALc/TR1rgvuLGwc/s320/deseoskyoto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062302465645835474" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDpaXJndOI/AAAAAAAAALk/Gq7wmTxhHrc/s1600-h/detallefarolillos.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDpaXJndOI/AAAAAAAAALk/Gq7wmTxhHrc/s320/detallefarolillos.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062302620264658146" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDpinJndPI/AAAAAAAAALs/0uqr7n_jkt8/s1600-h/farolilloskyoto.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDpinJndPI/AAAAAAAAALs/0uqr7n_jkt8/s320/farolilloskyoto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062302761998578930" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pasado el templo, más tenderetes, en uno de los cuales compramos una predicción de tu futuro en base a tu año de nacimiento y que aún no he podido traducir, porque está completamente en japonés (la de Asakusa estaba "traducida" al inglés).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tras estos pocos tenderetes... encontramos el sitio perfecto para cenar. Habían preparado una zona para cenar al aire libre bajo los cerezos en flor y algunas tenues luces. Nos esperaba uno de los momentos más auténticamente genuinos de todo el viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDqv3JndQI/AAAAAAAAAL0/yhI2eutEEiM/s1600-h/picnickyoto.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDqv3JndQI/AAAAAAAAAL0/yhI2eutEEiM/s320/picnickyoto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062304089143473410" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Como veis, la forma de sentarse a la mesa era sentándose sobre la misma, quitándose previamente los zapatos, y la comida te la servían sobre una segunda mesa auxiliar encima de la primera. El alquiler de la misma era por horas, aunque barato. Decidimos casi a dedo, y no nos equivocamos mucho: oden, pinchitos, algo de fideos con tempura... Pero lo mejor de todo era la compañía. Cerca de nosotros se sentó una familia bastante numerosa, con unas ganas de juerga considerables. Una mujer con un bombo aporreaba el mismo mientras cantaba canciones tradicionales en plan cómico, animando al personal. Los mayores entonaban cánticos guturales previos a los brindis. Y parecían divertirse un montón. Eso sí, a pesar de las mantitas que podías pedir para ponerte en el regazo, no veas el frío que pasamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche sentimos más que nunca que estábamos en Japón, que formábamos parte integrante de su sociedad, de su cultura... Fue el momento que posiblemente recordaremos durante más tiempo, porque fue auténtico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDs_nJndRI/AAAAAAAAAL8/OgZ2zT3Lz8M/s1600-h/paseonocturnokyoto.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDs_nJndRI/AAAAAAAAAL8/OgZ2zT3Lz8M/s320/paseonocturnokyoto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062306558749668626" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;A la vuelta volvimos por un paseo al lado opuesto del parque, lleno de farolillos y bastante oscuro a pesar de lo que pueda parecer por la foto. Todavía teníamos que encontrarnos con el auténtico túnel del terror, atracción típica donde las haya para que los jóvenes puedan aprovechar el miedo de las chicas para abrazarlas un poco, y una pareja que vendía panes que hacían en su propia furgoneta, y donde pudimos probar algo que me hizo mucha ilusión encontrar: el pan de melón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Completamente agotados y maravillados por la cantidad de cosas de las que habíamos sido partícipes y testigos, volvimos a la parada de autobús, pero estaba tan llena de gente que decidimos coger el primer taxi que pasó por allí para volver al hotel. No salió demasiado caro, y además teníamos que descansar lo antes posible para poder empezar el día siguiente con fuerzas: la visita empezaría por el famoso templo dorado de Kioto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-3577036686611378370?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/3577036686611378370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=3577036686611378370' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/3577036686611378370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/3577036686611378370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/05/da-6-its-more-than-feeling.html' title='Día 6: It&apos;s more than a feeling'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RkDSEHJndCI/AAAAAAAAAKE/w4mEttH1SzY/s72-c/kaitenzushi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-5575291809789001878</id><published>2007-05-05T13:37:00.000+01:00</published><updated>2007-05-05T15:13:37.585+01:00</updated><title type='text'>Día 6: You're lucky, lucky, you're so lucky!</title><content type='html'>Nos levantamos tempranito aquel día para poder llegar a tiempo de coger el tren bala que nos llevaría a Kioto. Habíamos visto posibles horarios y más o menos sabíamos qué tren queríamos que nos llevara, todo dependía de la disponibilidad de asientos. Los trenes bala tienen zonas de asientos reservados, tanto para fumadores como para no fumadores, y zonas de asientos no reservados, en las que puedes arriesgarte a ir de pie todo el trayecto si te encuentras con que todo está cogido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manolo optó por la opción de dejar una maleta en el hotel de Tokio, para no tener que cargar con todo su equipaje, ya que íbamos a estar en Kioto sólo dos noches, y luego volveríamos a Tokio para pasar una noche más en el mismo hotel. Cristina, Ana y yo optamos por llevar con nosotros todo el equipaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien cargaditos de maletas, por tanto, salimos del hotel y nos dirigimos a la estación de Japan Rail de &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Okachimachi_Station"&gt;Okachimachi&lt;/a&gt;, que era la que nos pillaba más cerca del hotel, para así no tener que acercarnos hasta la estación de Ueno, algo más lejana. Apenas había desde allí unas tres paradas hasta la estación de Central Tokio. Craso error. Habíamos coincidido con la hora punta y los trenes que pasaban iban totalmente cargados de gente, apenas había espacio para meternos con las maletas. Y eso que podíamos coger cualquiera de las dos líneas que pasaban por nuestro andén. Incluso también a pesar de que los trenes pasaban a cada minuto: se acababa de ir un tren de una vía cuando ya casi estaba llegando el tren de la vía de enfrente. Todos, sin remedio, tenían los vagones hasta las trancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que optamos por la técnica de "divide y vencerás". Ana y yo nos pusimos a esperar en un sitio, Cristina en otro y Manolo en otro, nos meteríamos como pudiéramos y, si veíamos que todos habíamos entrado, nos reuniríamos en la estación de Tokio. Dio resultado. Entramos como sardinas en lata, tuvimos que bajar las maletas del tren y volverlas a meter en cada estación porque estábamos bloqueando las puertas con las mismas, menos mal que sólo fueron tres paradas y con éxito pudimos reunirnos en la estación donde cogeríamos el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Shinkansen"&gt;shinkansen&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rjx-uHJnc7I/AAAAAAAAAJM/pVEjESERPXE/s1600-h/tiendaobento.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rjx-uHJnc7I/AAAAAAAAAJM/pVEjESERPXE/s320/tiendaobento.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061059411916059570" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;La estación de Tokio era inmensa, con un montón de pasillos por recorrer, completamente llena de gente y de tiendas, pero como cualquier otra estación, estaba perfectamente señalizada y encontramos sin problemas la ventanilla de reservas para los trenes que salían ese mismo día. Para mi sorpresa, también encontramos una tienda donde vendían los típicos &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Obento"&gt;obento&lt;/a&gt;, y como aquella mañana no había desayunado en el hotel, no me resistí a comprarme uno. El obento lo escogí por dos motivos: el primero porque tenía bastante buena pinta, y el segundo porque era de los pocos que podía pedir correctamente, ya que había entendido los kanji del nombre del obento, en vez de tener que recurrir a la técnica de señalar. El precio de los obento rondaba al cambio los 5-6 euros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rjx_33Jnc8I/AAAAAAAAAJU/3U3EYDnMXoc/s1600-h/obentoescogido.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rjx_33Jnc8I/AAAAAAAAAJU/3U3EYDnMXoc/s320/obentoescogido.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061060678931411906" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Obento en ristre nos dirigimos hacia nuestra vía a esperar la salida del tren. Habíamos conseguimos asientos para el tren que queríamos, pero desgraciadamente sólo quedaban para la zona de fumadores (ninguno de nosotros cuatro fuma), así que tuvimos que tragar algo de humo por el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes incluso de la salida del tren no me pude aguantar más y le metí mano al obento. Por supuesto, no me defraudó. También aprovechamos para comprar bebidas en las máquinas que también estaban repartidas por los andenes. Alguno dirá que seguro que dentro de la estación estaban más caras las máquinas de bebidas, pero no era así. Ni siquiera en sitios como las salas de espera de los aeropuertos costaban las bebidas más de 100-120 yenes (entre 60 y 75 céntimos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el tren, nos montamos, y por fin nos pusimos en marcha hacia Kioto (sí, tuve que terminarme el obento dentro del tren). Intentamos hacer fotos durante el viaje, pero apenas salió ninguna que mereciera la pena. Estaba bastante nublado y ni siquiera entonces tuvimos opción de ver el monte Fuji. De hecho, por el camino incluso paramos en una estación en la que estaba nevando, lo que nos dejó helados (nunca mejor dicho), pensando en el frío que podría hacernos en Kioto, ya que no estábamos muy lejos ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje nos proporcionó varias notas curiosas. Por ejemplo, los vagones tenían zonas para dejar maletas grandes, para no tener que subirlas a los portaequipajes, pero eso sí, tenías que avisar al revisor para que supieran que no eran maletas abandonadas (y por tanto sospechosas): todo equipaje olvidado sería destruido, cualquier precaución es poca. Otra: cada grupo de asientos podía rotar sobre sí mismo, orientándose hacia el sentido de la marcha, de forma que nunca nadie viaja de espaldas a dicho sentido. Más aún: el revisor del tren es el tío más servicial y entregado que te puedes encontrar. Siempre que entra en el vagón hace una reverencia para saludar a todos los viajeros, y siempre que sale se vuelve para hacer una nueva reverencia. Si tenía que entrar y salir siete veces, catorce reverencias que te llevabas. Y siempre que pasaba por las papeleras, si veía que había plástico en un contenedor que no fuera el de plástico (sí, hasta allí dentro se dividía la basura), lo cogía y lo colocaba en el sitio correcto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjyEAHJnc9I/AAAAAAAAAJc/emEiGG2wey8/s1600-h/estacionkyoto.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjyEAHJnc9I/AAAAAAAAAJc/emEiGG2wey8/s320/estacionkyoto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061065218711843794" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Sorpresa tras sorpresa llegamos por fin a la &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Kyoto_Station"&gt;estación de Kioto&lt;/a&gt;. Actualmente, dicha estación es un edificio inmenso y modernista, diseñado por un famoso arquitecto japonés, que hace las veces además de centro comercial, pero de los grandes. Tiendas por todas partes, restaurantes en las plantas superiores desde donde se ve toda la ciudad, un hotel, museos (como el de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Osamu_Tezuka"&gt;Osamu Tezuka&lt;/a&gt;, nacido en la cercana ciudad de Osaka), etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los planos que teníamos habíamos visto que el hotel estaba bastante cerca de la estación, aunque justo frente a la misma teníamos una zona bastante concurrida donde poder coger autobuses que nos podían llevar a cualquier parte de la ciudad.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjyFgnJnc-I/AAAAAAAAAJk/ieivScYsCgg/s1600-h/exteriorestacionkyoto.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjyFgnJnc-I/AAAAAAAAAJk/ieivScYsCgg/s320/exteriorestacionkyoto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061066876569220066" width="250" /&gt;&lt;/a&gt; De momento nos pusimos en marcha hacia el hotel, y la primera sorpresa (sí, aún teníamos cupo para más sorpresas) fue al cruzar la primera calle: el semáforo tenía el típico sonido que ayuda a los ciegos a saber cuándo cruzar, sólo que dicho sonido era más bien una melodía que hacía que te sintieras como si estuvieras dentro de una antigua serie de samuráis. Nos hartábamos de reír cada vez que atravesábamos aquel cruce, y no tardamos en instaurar entre nosotros la gracia de decir por qué episodio de la serie íbamos: "Episodio 43: los cuatro samuráis, cansados por el viaje, buscan un albergue donde poder reposar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjyHb3Jnc_I/AAAAAAAAAJs/kjty8MacVZE/s1600-h/torrekyoto.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjyHb3Jnc_I/AAAAAAAAAJs/kjty8MacVZE/s320/torrekyoto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061068993988097010" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Frente a la estación además estaba la torre de Kioto, en este caso mucho más parecida al pirulí de Madrid. Se podía subir hasta lo alto, pero costaba dinero, por lo que la mejor opción era subir a los miradores de la estación, situados a la altura de la planta 12, desde la cual se podía contemplar una vista similar de Kioto, y gratis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya camino del hotel nos empezamos a dar cuenta de la suerte que íbamos a tener en los dos días de estancia en Kioto: los cerezos allí también estaban en flor, y la ciudad estaba metida de pleno en el festival llamado "Miyako Odori" (danzas de la antigua capital), celebrado durante el mes de abril en el barrio de Gion.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjyJLnJndAI/AAAAAAAAAJ0/mSOt_t9MBDE/s1600-h/biciskyoto.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjyJLnJndAI/AAAAAAAAAJ0/mSOt_t9MBDE/s320/biciskyoto.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061070913838478338" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;También nos dimos cuenta de que estábamos en una ciudad mucho más tradicional, y eso incluía el hecho de que la gente usaba mucho más la bicicleta que en otras ciudades, como podéis ver en la foto, sacada en un callejón de camino al hotel. Y eso que en Tokio también se usaba la bicicleta. Lo que sí tenías era que tener cuidado con la gente que venía en bicicleta pedaleando por la carretera cerca de las aceras, ya que venían del lado que no estabas acostumbrado (recordemos que en Japón se circula como en Inglaterra, y los coches tienen el volante a la derecha).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjyM1XJndBI/AAAAAAAAAJ8/rvQjODiwEF4/s1600-h/stationkyotowest.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjyM1XJndBI/AAAAAAAAAJ8/rvQjODiwEF4/s320/stationkyotowest.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061074929632900114" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Tras apenas cinco minutos de paseo arrastrando maletas, dimos con el hotel. El único problema era que habíamos llegado demasiado pronto: no habían dado todavía la una de la tarde, y no podíamos entrar en la habitación hasta las tres. Al menos pudimos dejar allí las maletas mientras tanto. En el hotel nos dijeron que por los alrededores el mejor sitio para comer era la propia estación, así que tocaba volver por donde habíamos venido, y buscar un sitio donde almorzar. Más tarde podríamos venir a instalarnos, tras lo cual podríamos ir por fin a visitar el famoso barrio de las &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Geisha"&gt;geishas&lt;/a&gt;: Gion.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-5575291809789001878?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/5575291809789001878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=5575291809789001878' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/5575291809789001878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/5575291809789001878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/05/da-6-youre-lucky-lucky-youre-so-lucky.html' title='Día 6: You&apos;re lucky, lucky, you&apos;re so lucky!'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rjx-uHJnc7I/AAAAAAAAAJM/pVEjESERPXE/s72-c/tiendaobento.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-3327125436076153528</id><published>2007-05-02T22:06:00.000+01:00</published><updated>2007-05-02T23:47:40.184+01:00</updated><title type='text'>Día 5: And the people bowed and prayed to the neon god they made...</title><content type='html'>Shinjuku de noche resultó ser un barrio completamente distinto del que habíamos visto aquella mañana. Miles de personas caminaban y buscaban bajo los cientos de neones y pantallas gigantes algún sitio donde poder cenar o divertirse. Una vez más decidimos guardar las cámaras, ya que bastantes fotos de barrios iluminados teníamos de otras salidas nocturnas, y decidimos callejear un poco allá por donde nos llevaran nuestros pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, de nuevo no puedo especificar mapas de paseos ni poner muchas fotos en el blog. Pero sí puedo comentar las cosas graciosas que nos fueron ocurriendo. Lo primero que hicimos fue buscar un sitio para cenar. Cristina y Ana sostenían que habían visto un sitio donde tenían buffet libre de comida italiana, ya que querían variar un poco de tanta comida japonesa. Pero al final resultó que el sitio sólo debía tener ese menú para la hora de comer, ya no que volvimos a encontrarlo a pesar de recorrernos todo el camino que hicimos por la mañana. Manolo y yo sosteníamos que ya iba siendo hora de entrar en un &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Kaiten_zushi"&gt;kaitenzushi&lt;/a&gt;, ya que nos temíamos que al final nos íbamos a ir sin probar uno. No pudo ser, porque no hubo forma de convencer a las chicas, que buscaban el italiano afanosamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sitio donde finalmente entramos nos satisfizo a todos, pero curiosamente nadie consiguió lo que buscaba, porque no era un kaitenzushi, pero era comida japonesa: entramos en un restaurante de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ramen"&gt;ramen&lt;/a&gt;. Una de las cosas que sí teníamos claro era que no importaba lo japonés que fuera el sitio, y las dificultades que pudiéramos tener con el menú: entraríamos y probaríamos de todas formas. Lo primero fue conseguir entender a la camarera, que trataba de explicarnos que antes de sentarnos teníamos que sacar los tickets con la comida escogida en una máquina dispensadora. Cuando por fin nos dimos cuenta, sacamos el dinero, escogimos el plato del menú más o menos en inglés que nos facilitaron, y sacamos los tickets en la máquina. Con los tickets en nuestro poder, pudimos por fin sentarnos en una mesa donde ya nos habían preparado nuestros vasos de agua. La comida en general estuvo bastante bien, y nos lo pasamos pipa intentando sacar fotos del cocinero sin que se diera cuenta, aunque mucho más nos llamaba la atención un póster del F.C. Barcelona que tenían en una de las paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjkNQXJnc4I/AAAAAAAAAI0/ERuf6FhtMk4/s1600-h/restauranteramen.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjkNQXJnc4I/AAAAAAAAAI0/ERuf6FhtMk4/s320/restauranteramen.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5060090231070880642" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Aquí estamos Ana y yo en el restaurante intentando manejar los palillos con toda la maestría posible. La foto es más que nada para ver si se aprecia lo estrecho que era el sitio. Nosotros estábamos en una pared, y detrás de nosotros se ve la pared opuesta. No había más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir del restaurante volvimos hacia la zona donde habíamos visto más gente, para empezar nuestra investigación por allí. Por el camino tuvimos el momento friki de la noche, cuando Ana confundió un cartel que anunciaba el McFlurry del McDonalds con un McCurry. Hacia el final del viaje descubrimos que no andaba muy desencaminada. Lo curioso es que los grupos que se formaban en la calle principal (la que habíamos recorrido por la mañana mayormente) parecían estar compuestos por gays, lo cual nos hizo preguntarnos si Shinjuku sería el equivalente japonés de Chueca, o si simplemente daba la casualidad de que estaban allí protestando o reivindicando algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezamos a callejear por los callejones que daban a nuestra izquierda, aunque antes localizamos una cabina para que Ana pudiera llamar a casa (por supuesto, a cobro revertido) y dar parte diario de que estábamos bien. Hacía bastante frío y hasta caían tímidas gotas de lluvia, así que localicé la máquina de refrescos más cercana (cosa fácil) y repasé la lista de bebidas calientes. Había un refresco que era algo de cacao, y decidí que podría servir. Cuál fue mi sorpresa cuando probé aquello: me supo totalmente a Cola Cao.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjkPZXJnc5I/AAAAAAAAAI8/IIY9UyPeBME/s1600-h/momentocolacao.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjkPZXJnc5I/AAAAAAAAAI8/IIY9UyPeBME/s320/momentocolacao.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5060092584712958866" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;No puedo describir lo que sentí: era como estar en casa de vuelta en espíritu, aunque mi cuerpo siguiera en Japón. En la foto podéis ver por mi cara lo que intento contaros. Los viajes astrales son una tontería en comparación con aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La zona se componía principalmente de salas de pachinko (todas con un cartel de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Evangelion"&gt;Evangelion&lt;/a&gt;, que no sé qué tendrá que ver con el pachinko, pero sí es cierto que las máquinas de este juego se pueden ambientar en cualquier cosa, más o menos como las máquinas de pinball de aquí), salas recreativas, alguna que otra discoteca, en las que intentaban colar a la mayor cantidad de chicas posible para atraer al público masculino, salas de cine, hoteles por horas (aunque procurábamos no acercarnos a ellos), bastantes tiendas de moda, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjkQ23Jnc6I/AAAAAAAAAJE/uCebcCin7mY/s1600-h/shinjukunoche.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjkQ23Jnc6I/AAAAAAAAAJE/uCebcCin7mY/s320/shinjukunoche.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5060094191030727586" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;A mitad del paseo no pudimos evitar entrar en una heladería Häagen-Dazs, algo que en principio puede parecer poco japonés, aunque si os digo que yo probé los helados de té verde y de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vigna_angularis"&gt;azuki&lt;/a&gt;, tal vez cambiéis de opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y básicamente, que yo recuerde, eso fue todo lo reseñable del paseo nocturno por Shinjuku. En cuanto encontramos el camino de vuelta volvimos a meternos por los pasillos subterráneos de la estación (con carteles publicitarios protagonizados por Antonio Banderas, toma ya) y nos fuimos en dirección al hotel. Pero no queríamos despedirnos de Tokio tan rápido antes de poner rumbo a Kioto, así que ya en nuestro barrio nos fuimos a un supermercado que estaba abierto (los hay a montones, sitios abiertos incluso las 24 horas) y nos dispusimos a aprovisionarnos para nuestra primera (y hasta ahora última) botellona japonesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Compramos unos cuantos aperitivos locales (de sabor cuestionable), una botella de sake para tomar frío, y una botella de licor de ciruelas. Nos fuimos a nuestra habitación, y allí pasamos parte de la noche, revisando entre copa y copa los recuerdos que habíamos comprado, las fotos que habíamos sacado, y planeando lo que íbamos a hacer en Kioto a partir del día siguiente...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-3327125436076153528?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/3327125436076153528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=3327125436076153528' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/3327125436076153528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/3327125436076153528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/05/da-5-and-people-bowed-and-prayed-to.html' title='Día 5: And the people bowed and prayed to the neon god they made...'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjkNQXJnc4I/AAAAAAAAAI0/ERuf6FhtMk4/s72-c/restauranteramen.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-7587553593630696903</id><published>2007-04-30T19:01:00.000+01:00</published><updated>2007-04-30T19:54:25.253+01:00</updated><title type='text'>Día 5: Sweet home Akihabara</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjYvEXJnc0I/AAAAAAAAAIU/6xA_CX-lpbs/s1600-h/callejonakiba.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjYvEXJnc0I/AAAAAAAAAIU/6xA_CX-lpbs/s320/callejonakiba.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5059282983377662786" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;En un abrir y cerrar de ojos, volvimos de nuestro mundo rosado a la realidad de color de asfalto y callejones estrechos, como el de la imagen de la derecha, situado en la zona de tiendas de electricidad. Miyuki empezó a hacernos un tour por todas las tiendas que pudo, a cada cual más friki, y empezó ni más ni menos que por el conocido &lt;a href="http://www.donki.com/c/shop/shop_en.php?lang=en&amp;shopid=98"&gt;Don Quijote&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tienda de Don Quijote (o "Donki", como la llaman ellos) en Akihabara es un edificio alto, de unas ocho plantas creo que contamos, y en cada una de ellas hay una sección diferente. En las primeras plantas puedes encontrar DVDs, accesorios, complementos, ropa interior, disfraces, videoconsolas, juegos... Luego conforme vas subiendo te encuentras una planta entera llena de máquinas recreativas y de purikura, otras con cafeterías (tienen su propio café meido con las camareras disfrazadas de gatitas, y con bastante éxito porque tenían cola para entrar), y hasta zonas de descanso arriba del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjYyLnJnc1I/AAAAAAAAAIc/pxs9Sc6uRaI/s1600-h/disfracesakiba.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjYyLnJnc1I/AAAAAAAAAIc/pxs9Sc6uRaI/s320/disfracesakiba.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5059286406466597714" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Miyuki nos llevó por todas y cada una de las plantas para que no nos perdiéramos detalle. No pude resistirme a sacar una foto de la sección de disfraces cuando nadie miraba. Los pasillos eran todos tan estrechos como se ve en la foto, y los disfraces los había para satisfacer todo tipo de sueños eróticos. Por supuesto, podías encontrar complementos para cada disfraz y así hacer más realidad la fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjYy-nJnc2I/AAAAAAAAAIk/neDv5K5LPfI/s1600-h/guitarfreaks.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjYy-nJnc2I/AAAAAAAAAIk/neDv5K5LPfI/s320/guitarfreaks.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5059287282639926114" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Sin embargo, donde al final acabamos pasando más tiempo fue en las recreativas. En cuanto vi la primera máquina del Guitar Freaks, me dije "esta es la mía", no puedo irme de Japón si haber hecho el friki en condiciones. Una lástima que la foto saliera movida, pero ahí me tenéis, defendiendo el honor hispano ante tan memorable juego. Sin embargo, parece que los japoneses le daban más al Drummania, que estaba justo al lado, y era un auténtico pasote verles tocar la batería, a un ritmo al que nosotros ni siquiera veíamos pasar las notas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras yo me marcaba unos cuantos solos de canciones que no había oído en mi vida, Miyuki secuestró a Manolo y se lo llevó a un purikura donde se hicieron unas cuantas fotos. Ya nos había explicado previamente que está prohibido que un chico entre solo en una cabina de esas, ya que ha habido problemas de gente que se metía dentro a esperar a las chicas que entraban (mucho más aficionadas que los chicos a hacerse estas fotos) y... bueno, os podéis imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir del Donki la verdad es que no recuerdo exactamente ni qué hicimos ni adónde fuimos. Tan sólo os puedo decir que entramos en multitud de tiendas, a cada cual más estrecha, donde vendían cualquier aparato que te pudieras imaginar. Os dejo un vídeo de uno de los paseos, en el que se ven varias tiendas por fuera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/VQ_h1yYlzJc"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/VQ_h1yYlzJc" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;En un momento dado, Miyuki nos dijo que íbamos a entrar en una tienda que a Manolo y a mí nos iba a gustar mucho. Bueno, gustarnos no sé si nos gustó, pero desde luego nos impresionó. Básicamente nos metió en una tienda porno, donde se podían comprar cientos de DVDs, alguno de los cuales estaba siendo reproducido en los monitores de la tienda y con el sonido a toda pastilla para que no nos perdiéramos ninguno de los gemidos de la chica en Dolby Surround. Curioseamos algunos DVDs, pero como las chicas se habían quedado fuera, para no hacerlas esperar rehusamos investigar las plantas superiores. Una de las cosas que más gracia me hicieron fue la conocida censura japonesa en los vídeos, que tapa cualquier miembro masculino que aparezca. Sin embargo, los cuadraditos que emborronaban la imagen pixelándola eran bastante pequeños, y observada la imagen a una cierta distancia apenas te dabas cuenta de la censura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjY2k3Jnc3I/AAAAAAAAAIs/5HyvTi257Bk/s1600-h/tiendasakiba.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjY2k3Jnc3I/AAAAAAAAAIs/5HyvTi257Bk/s320/tiendasakiba.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5059291238304805746" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Otro de los sitios al que nos llevó Miyuki fue al Yodobashi (lo siento, no aparece en esta foto), ya que yo quería investigar entre otras cosas el precio de las cámaras réflex digitales allí en Japón. Sacamos dos conclusiones: que el precio tampoco era lo suficientemente barato como para comprarse allí la cámara y que luego se te estropee y tengas que volver a descambiarla (cachis, que se me ha estropeado la cámara, no tengo más remedio que volver a Japón a por una nueva), y que tiendas como el Media Markt o la Fnac son una pequeñez en comparación con el Yodobashi. Imaginaos una docena de plantas todas dedicadas a aparatos eléctricos y electrónicos, y por una vez y sin que sirva de precedente, con pasillos amplios y bastante superficie por planta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, a eso de las seis y algo de la tarde Miyuki nos dijo que tenía que irse, ya que había quedado, y nos dejó a nuestro aire. El plan era, como ya he comentado, volver a Shinjuku a verlo de noche y cenar por allí. En una esquina frente a la estación había una tienda que tenía empleado a uno de estos que se dedican a vociferar y a animar a que la gente entre en el local, sólo que este se lo curraba bastante, ya que iba acompañado de una caja de ritmos y lo soltaba todo a ritmo de rap. Con su cantinela de fondo nos metimos en la estación y subimos a coger el tren que pasaría sobre Akihabara (durante el paseo pasamos por debajo de las vías alguna que otra vez) y nos llevaría de vuelta a la versión nocturna de Shinjuku.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-7587553593630696903?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/7587553593630696903/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=7587553593630696903' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/7587553593630696903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/7587553593630696903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-5-sweet-home-akihabara.html' title='Día 5: Sweet home Akihabara'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RjYvEXJnc0I/AAAAAAAAAIU/6xA_CX-lpbs/s72-c/callejonakiba.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-6122214448940186446</id><published>2007-04-25T23:04:00.000+01:00</published><updated>2007-04-26T00:06:46.023+01:00</updated><title type='text'>Día 5: Rose tint my world</title><content type='html'>Una vez más, salimos de la estación y no conseguíamos orientarnos con los mapas que llevábamos (ahora nos explicamos por qué el taxista del primer día en Tokyo no localizaba nuestro hotel ni con un mapa). Así que divisamos una cafetería cercana y nos dirigimos a ella por dos motivos: para ver si conseguíamos descifrar el mapa y para darle un poco de tiempo a la lluvia a ver si se largaba a otra parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri_RTHJncxI/AAAAAAAAAH8/gKmq4PS811I/s1600-h/akibastation.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri_RTHJncxI/AAAAAAAAAH8/gKmq4PS811I/s320/akibastation.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057491032827458322" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Lo primero que quiero es pedir perdón por la escasa cantidad de fotos de esta entrada, y que de hecho ni siquiera se corresponden con el momento que describo en el blog, pero es que Akihabara nos tenía tan absorbidos que nos olvidamos de todo. De momento aquí tenéis el Akiba Station, donde estaba la cafetería que menciono. Como hago últimamente, aquí tenéis el &lt;a href="http://maps.google.es/maps/ms?ie=UTF8&amp;hl=es&amp;z=17&amp;ll=35.700619,139.771242&amp;spn=0.004078,0.010042&amp;t=k&amp;om=1&amp;msid=109984243052278009260.000001122ab165a9725d9&amp;msa=0"&gt;mapa del paseo&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un breve refrigerio, y aprovechando que por fin la lluvia nos privó de su presencia, comenzamos a inspeccionar los alrededores. Lo primero que encontramos fue la zona de tiendas de electrónica, pequeñas y por callejones estrechos, en plan zoco. Allí conseguimos comprar un adaptador para nuestros cargadores, ya que allí usan clavijas planas en los enchufes en lugar de las nuestras redonditas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir de allí aparecimos en una de las calles principales de Akihabara. A nuestro alrededor teníamos el Club Sega, varias tiendas libres de impuestos para turistas, tiendas de segunda mano a porrillo, tiendas de manga y anime de ocho plantas, como Gamers, tiendas de DVDs de anime, tiendas especializadas en ordenadores, centros comerciales como el Media Markt pero de seis o siete plantas, como el Yodobashi...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri_UYXJncyI/AAAAAAAAAIE/AMKrucQCADU/s1600-h/edificiolaox.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri_UYXJncyI/AAAAAAAAAIE/AMKrucQCADU/s320/edificiolaox.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057494421556654882" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Uno de los signos más distintivos de Akihabara es el edificio con el cartel luminoso de Laox, lo he visto ya en algún que otro manga cuando quieren hacer ver que la acción transcurre allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probamos a entrar en alguna que otra tienda, sobre todo sitios de ordenadores y videoconsolas, porque teníamos alguna esperanza de encontrar una PS3 a un precio lo suficientemente reducido como para comprarla, pero ninguna consiguió convencernos (llegamos a verla a 350 euros al cambio, pero para nosotros no era suficiente). Entrando en tiendas de DVDs comprobamos el éxito de las secciones de vídeos porno-eróticos mostrando en sus portadas chicas con pechos de tamaño desafiante, que llegaban a ocupar casi la mitad del recinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras mis compañeros se entretenían en otra tienda, me acerqué a una cabina a comprobar por dónde andaba nuestro contacto Miyuki. No tardó más de 10 minutos en aparecer, y entonces fue cuando comenzó nuestro auténtico descubrimiento de los bajos fondos del barrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya se acercaba la hora de comer, Miyuki nos llevó a un sitio que nos aseguró que nos iba a encantar. Así que puso la directa y nos llevó allí a velocidad absurda, y digo absurda porque ninguno de nosotros era capaz de seguir su ritmo. Se ve que el frenesí de la vida en Tokyo afecta hasta a los andares de la gente, se mueven con una agilidad poco creíble por los occidentales. De vez en cuando teníamos que decirle que frenara porque nos quedábamos atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras callejear un poco, y en un sitio donde en principio no parecía haber nada, Miyuki nos hizo subir por una escalerilla (por la que jamás se nos habría ocurrido subir si fuéramos solos), y entramos en un mundo de color de rosa: habíamos accedido a un &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Caf%C3%A9_meido"&gt;café meido&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri_XVHJnczI/AAAAAAAAAIM/sOM9XCEf4eA/s1600-h/mailish.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri_XVHJnczI/AAAAAAAAAIM/sOM9XCEf4eA/s320/mailish.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057497664256963378" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;De repente ya no estábamos en Akihabara. Una chica vestida de doncella nos dio la bienvenida al café soltando una retahíla de frases en japonés de extrema cortesía que por supuesto ninguno de nosotros entendió. Nos indicó una mesa en la que podíamos sentarnos, nos trajeron los menús y nuevamente nos dieron las gracias por haber escogido su restaurante y nos desearon una buena estancia, todo acompañado por múltiples reverencias, inclinaciones y genuflexiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyuki nos explicó que estos cafés tenían tanto éxito que normalmente las chicas que trabajan en ellos suelen vender hasta CDs con sus voces grabadas (que suelen ser esas típicas voces agudas de niña pequeña que tanto gustan a los japoneses), pasando por muñequitas a escala, posavasos con dibujos manga de las camareras, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra de las camareras (creo que al final todas pasaron por nuestra mesa en algún momento del almuerzo) vino a tomarnos nota del pedido. Todos le dijimos nuestra elección y cuando terminamos nos repitió todo lo que habíamos ordenado con su voz de pito y con mucha cortesía, nueva reverencia, nuevo agradecimiento y se marchó alegremente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más gracioso fue un momento dado en que una de las chicas se puso completamente colorada, porque éramos cuatro extranjeros mirándola fija y atentamente, y Miyuki nos explicó que no estaba acostumbrada a eso: se ve que los japoneses normalmente no son capaces de mirarlas a la cara, recordemos la excesiva timidez de los jóvenes, que son los que suelen frecuentar esos sitios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única lástima fue que no pudiéramos sacar fotos del interior del local, el cartel de prohibido hacer fotos era demasiado evidente. Sin embargo, aquí tenéis la &lt;a href="http://www.mailish.jp/access/index.php"&gt;web del meido-café Mai-Lish&lt;/a&gt; para que le echéis un vistazo. Está en japonés, pero trasteando por el menú de la izquierda podréis acceder a distintas secciones, incluso ver una lista de las chicas que allí trabajan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comida no estaba nada mal, yo me pedí un arroz con curry y hamburguesa que estaba bastante bueno, acompañado de una Coca-Cola con una bola de helado, impresionante. De hecho una de las cosas que nos preguntaron era si queríamos la bebida junto con la comida, o como postre (siempre te ponen un vaso de agua cuando te sientas a la mesa para acompañar la comida). Tras un poco de charla y bastante aguantarnos la risa cada vez que veíamos cómo hacían sus reverencias cada vez que nos traían algo (eran encantadoras, pero a veces no podíamos resistirnos), terminó nuestro banquete y pusimos por fin rumbo al corazón de Akihabara, y conociendo a Miyuki, sabíamos que entraríamos en sitios que no se nos olvidarían.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-6122214448940186446?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/6122214448940186446/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=6122214448940186446' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/6122214448940186446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/6122214448940186446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-5-rose-tint-my-world.html' title='Día 5: Rose tint my world'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri_RTHJncxI/AAAAAAAAAH8/gKmq4PS811I/s72-c/akibastation.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-5554856212938661037</id><published>2007-04-24T20:30:00.000+01:00</published><updated>2007-04-24T22:02:15.307+01:00</updated><title type='text'>Día 5: Again, the rain falling</title><content type='html'>La lluvia que nos había amenazado el día anterior, hizo por fin acto de presencia. Pero eso no nos desanimó ni nos apartó de nuestros planes. Tras el desayuno habitual, salimos bastante temprano del hotel con dirección a la estación de Ueno de Japan Rail. Aquí podéis ver &lt;a href="http://maps.google.es/maps/ms?ie=UTF8&amp;hl=es&amp;om=1&amp;z=15&amp;ll=35.709827,139.771886&amp;spn=0.016308,0.040169&amp;t=k&amp;msid=109984243052278009260.00000112251942e940914&amp;msa=0"&gt;el mapa del trayecto&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5e3L1A0ZI/AAAAAAAAAHU/A9ERF8_cptA/s1600-h/ameyayokocho.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5e3L1A0ZI/AAAAAAAAAHU/A9ERF8_cptA/s320/ameyayokocho.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057083733744603538" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Sin embargo, aunque la idea original era ir a Shinjuku, decidimos darle una oportunidad a la zona de Ameya Yokocho (el callejón Ameya). Se trata de una zona de compras donde se puede conseguir pescado fresco, conservas, salazones, además de tener multitud de bares, restaurantes e incluso karaokes. Aunque a la hora a la que llegamos, muchas de las tiendas aún estaban cerradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5f4L1A0aI/AAAAAAAAAHc/Xk75cvvOJkk/s1600-h/tiendasameya.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5f4L1A0aI/AAAAAAAAAHc/Xk75cvvOJkk/s320/tiendasameya.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057084850436100514" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Como la noche anterior le habíamos perdido el miedo a callejear, nos metimos por todos los callejones estrechos que encontramos. Llegamos a encontrar incluso algunas tiendas de dudoso gusto, pero como estaban cerradas no averiguamos si eran sencillos sex-shops, o tiendas algo más escabrosas, como las &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Burusera"&gt;burusera&lt;/a&gt;, en las que las chicas pueden vender su ropa interior usada para que los fetichistas las adquieran y den rienda suelta a su morbosidad. Tras un corto recorrido volvimos a la estación de Japan Rail para coger el tren hacia Shinjuku.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estación de Shinjuku era simplemente enorme. Te podías perder intentando buscar la salida correcta. Al salir nos vimos rodeados de edificios impresionantes, hasta tal punto que nos sentimos un poco abrumados. Y encima hacía bastante fresquito, así que nos dirigimos hacia la primera máquina de latas que encontramos, y nos sacamos algunas bebidas. El té con limón calentito sentaba la mar de bien dadas las circunstancias. No recuerdo si he contado ya que las máquinas de latas en Japón sirven una amplia variedad de bebidas (no las cinco o seis de las máquinas de aquí), y además frías y calientes. Y lo mejor es que te las encuentras cada doscientos metros, así que siempre están a mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5j-71A0bI/AAAAAAAAAHk/0juGVHSKW50/s1600-h/rascacielosshinjuku.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5j-71A0bI/AAAAAAAAAHk/0juGVHSKW50/s320/rascacielosshinjuku.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057089364446728626" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;No teníamos mucha idea de hacia donde coger. La idea principal era encontrar el hotel Park Hyatt, donde transcurre parte de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Lost in Translation&lt;/span&gt;. Pero ni con los mapas que venían en las guías conseguimos orientarnos, y además aquel barrio parecía ser bastante más grande de lo que en un principio parecía. Así que al final nos limitamos a dar una vuelta (&lt;a href="http://maps.google.es/maps/ms?ie=UTF8&amp;om=1&amp;hl=es&amp;z=17&amp;ll=35.692672,139.700271&amp;spn=0.004078,0.010042&amp;t=k&amp;msid=109984243052278009260.000001122537537181c4b&amp;msa=0"&gt;aquí mapa&lt;/a&gt;) por donde más nos pareciera. De hecho, decidimos que el lado de la estación por el que habíamos salido era el incorrecto, así que nos metimos en la estación de nuevo, la atravesamos por debajo aún a riesgo de no salir de allí nunca, y salimos por el lado contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por allí parecía que había más rascacielos a tiro de cámara, así que nos pusimos a pasear por allí. Lo irónico fue que, precisamente como estaba lloviendo, nos daba reparo sacar las cámaras por si el agua las estropeaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde lo alto de la pasarela que cruzamos decidimos que por otra calle se veían muchos carteles publicitarios, así que cambiamos el rumbo. Bajamos la pasarela y nos dirigimos hacia allí. Sin embargo, antes Ana y yo decidimos que su paraguas no era lo bastante grande como para llevarnos a los dos debajo durante todo el paseo. Entré en la primera papelería que encontré y en la misma puerta tenían a la venta paraguas por poco más de 2 euros al cambio. Eso sí, los japoneses tienen una idea bastante funcional de lo que es un paraguas. Lo más solicitado en dichos artículos eran de mango blanco y cubierta de plástico transparente, y si es barato para luego poder dejarlo olvidado por ahí, mejor. Lo que aquí podría pasar por bastante hortera, allí era normalísimo verlos en manos de hombres de negocios de rigurosa etiqueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5pGr1A0cI/AAAAAAAAAHs/VhYz2f-r2yk/s1600-h/paraguastransparente.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5pGr1A0cI/AAAAAAAAAHs/VhYz2f-r2yk/s320/paraguastransparente.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057094995148853698" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Así que, paraguas hortera en mano, continuamos el paseo. Pasamos por debajo de las vías del tren y aparecimos de nuevo en el otro lado de la estación. La calle prometía, pero al final decidimos que durante el día aquello no debía ser nada en comparación con la noche, cuando se encendiera todo aquello. Anotamos mentalmente algunos sitios en los que podríamos comer cuando volviéramos aquella noche, y tras avanzar un poco más por la calle acabamos dando media vuelta y poniendo de nuevo rumbo a la estación. Vuelta a pasar por los interminables senderos bajo tierra hasta que llegamos a las taquillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había una ruta de tren, distinta a la que habíamos estado cogiendo hasta ahora (que daba vueltas en círculos por Tokyo), y que llevaba directamente desde Shinjuku hasta Akihabara (&lt;a href="http://maps.google.es/maps/ms?ie=UTF8&amp;om=1&amp;hl=es&amp;z=14&amp;ll=35.690346,139.736052&amp;spn=0.032624,0.080338&amp;t=k&amp;msid=109984243052278009260.00000112255149287e1da&amp;msa=0"&gt;aquí mapa&lt;/a&gt;), así que aprovechamos la circunstancia y tomamos esa vía. La nota curiosa de la mañana (porque la tarde iba a ser una nota graciosa en su totalidad), &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5tIr1A0dI/AAAAAAAAAH0/NSzd2lCCrzM/s1600-h/guiastren.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5tIr1A0dI/AAAAAAAAAH0/NSzd2lCCrzM/s320/guiastren.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5057099427555103186" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;fue que si no bastaba con el extremado orden japonés, por el cual todos los que van a subir al tren aguardan pacientemente a un lado de la puerta a que todos bajen para luego subir ellos, aquella estación tenía además pintadas en el suelo unas guías para que los que se fueran a subir supieran por dónde tenían que hacer cola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje transcurrió en parte por la ribera de un río, el cual transportaba todos los pétalos que iban cayendo de todos aquellos cerezos plantados a lo largo de la orilla. Y así llegamos a la estación de Akihabara, lugar donde nos encontraríamos con Miyuki y donde hallaríamos situaciones y lugares que uno no se puede creer hasta que está allí para comprobarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-5554856212938661037?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/5554856212938661037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=5554856212938661037' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/5554856212938661037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/5554856212938661037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-5-again-rain-falling.html' title='Día 5: Again, the rain falling'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri5e3L1A0ZI/AAAAAAAAAHU/A9ERF8_cptA/s72-c/ameyayokocho.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-6808897224406100826</id><published>2007-04-23T20:39:00.000+01:00</published><updated>2007-04-23T22:49:31.058+01:00</updated><title type='text'>Día 4: Let the light come streaming into my life</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0Xab1A0QI/AAAAAAAAAGM/5e_elkcsm24/s1600-h/anguila.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0Xab1A0QI/AAAAAAAAAGM/5e_elkcsm24/s320/anguila.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056723699521081602" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Aquella noche cenamos en el hotel, ya que el hotel obsequiaba a sus clientes con una cena gratis por cada cinco noches de estancia. La cena consistía en dos platos a elegir de una breve lista, pero que incluía la mayor parte de los platos típicos japoneses. Los más valientes de la noche fuimos Cris, que pidió ostras fritas, y yo, que me atreví con un plato de anguila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentando entendernos con el inglés de la camarera fue cuando dimos con el término que mejor define la extraña forma que tienen los japoneses de hablarlo: el "katakanglish". Los japoneses tienen un sistema de silabarios que usan en su lenguaje. En total hay 46 sílabas, aunque algunas se pueden combinar para formar sílabas más complejas, pero son pocas. Y les cuesta mucho trabajo pronunciar sílabas de idiomas extranjeros, así que adaptan el inglés a las sílabas que ellos tienen (y para escribir estas adaptaciones de palabras extranjeras usan un silabario especial, el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Katakana"&gt;katakana&lt;/a&gt;). Por ejemplo, cuando quiso hacer ver que a Manolo se le había puesto la cara roja por el sake, dijo "reddo feisu" para decir "red face". O cosas peores, como decir "sutoreeto" en vez de "straight". De verdad, que a veces deseaba que se expresaran en japonés en vez de en katakanglish.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminamos nos dirigimos a la estación de metro más cercana, suerte que la única línea de metro que pasaba por allí nos llevaba directos a Ginza. El metro tiene máquinas expendedoras donde puedes comprar tu billete, y el sistema que usan se puede poner en inglés. Lo bueno es que puedes pagar con cualquier billete, hasta de 10000 yenes, y el cambio te lo devuelve igualmente en billetes, como si fuera un cajero automático. Menos mal, porque al principio temíamos que al meter semejante billete acabáramos con los bolsillos llenos de calderilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0bwb1A0RI/AAAAAAAAAGU/Z0eScR7K1Vg/s1600-h/edificioreloj.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0bwb1A0RI/AAAAAAAAAGU/Z0eScR7K1Vg/s320/edificioreloj.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056728475524714770" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Salimos del metro en pleno centro de Ginza, rodeados de neones por todas partes y con las guías en ristre. Había muchas cosas por ver por allí, y demasiado poco tiempo. De hecho, al principio no conseguíamos orientarnos, así que sencillamente nos pusimos a sacar fotos, y escogimos la dirección que creímos más conveniente. Lo primero que cayó en nuestra tarjeta de memoria fue una imagen del llamado "edificio del reloj". Y para que no os perdáis detalle del paseo, he preparado un &lt;a href="http://maps.google.es/maps/ms?ie=UTF8&amp;hl=es&amp;om=1&amp;z=17&amp;ll=35.672228,139.761629&amp;spn=0.004332,0.010042&amp;t=k&amp;msid=109984243052278009260.000001121fd9f2de0b344&amp;msa=0&amp;mid=1177356695"&gt;mapa en Google Maps&lt;/a&gt; para que podáis ver la ruta que tomamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0cn71A0SI/AAAAAAAAAGc/KVF1b-wJqAM/s1600-h/anunciocasio.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0cn71A0SI/AAAAAAAAAGc/KVF1b-wJqAM/s320/anunciocasio.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056729429007454498" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Pasear por allí era sencillamente espectacular. Había curiosidades por todas partes, incluso si mirabas hacia arriba veías cosas como el anuncio de Casio con forma de reloj de muñeca enorme. Con razón recomendaban ir a este barrio cuando fuera de noche. Todo era dejarse iluminar por el flujo de las luces y pasear por donde te apeteciera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0dqr1A0TI/AAAAAAAAAGk/hhtpV6CGtf0/s1600-h/angelito.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0dqr1A0TI/AAAAAAAAAGk/hhtpV6CGtf0/s320/angelito.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056730575763722546" width="125" /&gt;&lt;/a&gt;Siguiendo recto por la calle nos encontramos con un detalle encantador: este angelito Cupido aguardando a su siguiente víctima desde detrás de una esquina. Nos maravilló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0fkb1A0UI/AAAAAAAAAGs/T5ngF6N1vXE/s1600-h/edificiosony.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0fkb1A0UI/AAAAAAAAAGs/T5ngF6N1vXE/s320/edificiosony.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056732667412795714" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;La siguiente parada fue el edificio de Sony, de arquitectura bastante peculiar, y la luz verde que emanan las paredes cambiaba de color cada pocos minutos. Los edificios de los alrededores también tenían divertidas peculiaridades, fue una gozada sentarse en un banquito en un pequeño parquecillo cercano a contemplar los detalles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0h371A0VI/AAAAAAAAAG0/h5Q8zyhGNQw/s1600-h/godzilla.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0h371A0VI/AAAAAAAAAG0/h5Q8zyhGNQw/s320/godzilla.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056735201443500370" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Ya que nos pillaba cerca, no quisimos perdernos la pequeña estatua erigida en honor a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Godzilla"&gt;Godzilla&lt;/a&gt;, uno de los iconos más populares de la cultura japonesa reciente. No os asustéis, es más bien pequeña, no mide ni un metro de alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de aquí nuestro rumbo fue más bien errático. Durante un tiempo seguimos por una calle perpendicular a la que veníamos recorriendo, nos llamó la atención porque al fondo se veía la torre de Tokyo iluminada. Y dimos con el rumbo bueno, porque nos estábamos dirigiendo hacia el teatro Kabuki. No es que fuéramos a una representación, pero fue bastante espectacular ver a los grandes hombres de negocios saliendo de allí del brazo de mujeres de compañía. Había muchos locales de damas de compañía para empresarios por los alrededores. Y lo mejor era ver cómo paseaban un rato con ellas, y en un momento dado se separaban sin aparentar decirse nada. Él se alejaba mientras la chica se iba a coger un taxi o hacia su local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0kRL1A0WI/AAAAAAAAAG8/4mfpQgN2y9w/s1600-h/edificiofujiya.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0kRL1A0WI/AAAAAAAAAG8/4mfpQgN2y9w/s320/edificiofujiya.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056737834258452834" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;En un momento dado nos metimos por callejones que se separaban de la amplia avenida por donde paseábamos, y empezamos a tomar contacto con los secretos de la noche. Vimos a más hombres de negocios, pero esta vez saliendo de locales de copas y señoritas de compañía. Vimos como chicas con trajes muy elegantes y vaporosos y señoras con kimonos les acompañaban hasta la puerta. Vimos cómo se inclinaban en reverencia de 90 grados y así permanecían hasta que el hombre se había perdido de vista, y éste jamás volvía la vista atrás para devolver el saludo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0l2b1A0XI/AAAAAAAAAHE/MZpUrPUVDos/s1600-h/motsuyaki.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0l2b1A0XI/AAAAAAAAAHE/MZpUrPUVDos/s320/motsuyaki.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056739573720207730" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Vimos puestos de comida rápida escondidos bajo las vías del tren, en rincones oscuros, iluminados por luminarias y envueltos en humo. Vimos discotecas de moda. Vimos guardas de seguridad en las esquinas, con los pinganillos en los oídos, atentos a cualquier cosa para que las chicas de compañía que volvían no corrieran ningún peligro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0mcL1A0YI/AAAAAAAAAHM/1CtCaaCgh3U/s1600-h/puestoudon.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0mcL1A0YI/AAAAAAAAAHM/1CtCaaCgh3U/s320/puestoudon.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056740222260269442" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Vimos callejones tan estrechos que no podíamos ir uno al lado del otro, y aún así encontrar tiendas dentro de ellos. Vimos a respetables empresarios borrachos tras la juerga después del trabajo (y eso que era lunes), reponiendo fuerzas en el carrito de udon. Vimos a japoneses orinando en cualquier árbol de la calle y alejarse tambaleando (echándonos por tierra algún que otro mito).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fuimos, de asombro en asombro porque aún no nos creíamos la cantidad de situaciones de las que habíamos sido testigos. Había sido ya bastante por aquella noche, así que tras encontrar la calle por donde empezamos el paseo, localizamos la parada de metro y nos dispusimos a volver de nuevo al hotel, cansados y con ganas de empezar el día siguiente. El plan para aquel nuevo día incluía la visita a uno de los barrios que más ganas teníamos de ver: Akihabara.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-6808897224406100826?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/6808897224406100826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=6808897224406100826' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/6808897224406100826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/6808897224406100826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-4-let-light-come-streaming-into-my.html' title='Día 4: Let the light come streaming into my life'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Ri0Xab1A0QI/AAAAAAAAAGM/5e_elkcsm24/s72-c/anguila.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-3388303095996213787</id><published>2007-04-21T20:51:00.000+01:00</published><updated>2007-04-21T23:00:15.113+01:00</updated><title type='text'>Día 4: Meet me in the crowd</title><content type='html'>Con bastante hambre llegamos al último destino de la excursión: el barrio de Asakusa. Menos mal que nada más bajar nos metimos en el restaurante donde nos servirían el almuerzo incluido, consistente en un plato de tempura. Allí nos tenían ya preparado el rincón donde nos sentaríamos todos a reponer fuerzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un plato de tempura puede parecer poco, pero lo sirvieron acompañado de arroz (eso que nunca falte), sopa, ensalada y una cosa que no habíamos visto nunca: algo que tenía la misma pinta, textura y consistencia que un flan, sólo que estaba salado y tenía gambas dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rip5ir1A0KI/AAAAAAAAAFc/yMduwLyb0mk/s1600-h/kaminarimon.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rip5ir1A0KI/AAAAAAAAAFc/yMduwLyb0mk/s320/kaminarimon.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055987168464392354" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Al salir nos dirigimos a kaminarimon, la puerta del trueno, donde empieza la calle que lleva a &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Sensoji"&gt;Sensoji&lt;/a&gt;, el antiguo templo budista dedicado al bodhisattva Kannon. Sin embargo, a pesar de que desde kaminarimon hasta el templo apenas hay 400 metros, tardaríamos bastante tiempo en llegar, tanto que decidimos avisar a la organizadora de que no nos volveríamos con ellos al hotel en el autobús: la calle está totalmente abarrotada por decenas (cientos, diría yo) de tiendas donde poder comprar todo tipo de recuerdos. Entrar siquiera a echar un vistazo en una cuarta parte de ellas nos llevaría posiblemente hasta el anochecer. Y, por supuesto, la calle estaba totalmente abarrotada, tanto por los propios japoneses que iban a rezar al templo, como por los turistas que encuentran en Asakusa uno de los barrios de visita obligada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rip8lL1A0LI/AAAAAAAAAFk/gfcH-h_xSIc/s1600-h/tiendasasakusa.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rip8lL1A0LI/AAAAAAAAAFk/gfcH-h_xSIc/s320/tiendasasakusa.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055990509948948658" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Como es obvio, no pudimos resistirnos. Eso sí, intentamos entrar en las menos posibles porque, a fin de cuentas, visitar el templo era lo primero. Ya dejaríamos las compras para después. Así que nos dirigimos hacia Sensoji. Lo primero que nos encontramos fue la típica zona del mikuji, donde los que lo desean pueden saber lo que les deparará el futuro. Nueva nota divertida: vimos una serie de cajones numerados, y pensamos que podías abrir cualquiera de ellos, el que tú quisieras, así que cada uno escogió las últimas cifras de su nacimiento, pero todos sacamos malas predicciones. Luego vimos un recipiente metálico cerrado con agujero pequeño, y cómo algunos locales sacaban un palito, lo volvían a meter y abrían un cajón. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiqAFr1A0MI/AAAAAAAAAFs/Ddnv916NP6c/s1600-h/mikuji.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiqAFr1A0MI/AAAAAAAAAFs/Ddnv916NP6c/s320/mikuji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055994366829580482" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Ahí estuvo claro. Nos acercamos, sacamos uno y vimos que tenía un número. Abrimos el cajón correspondiente, y no falló: mala suerte a raudales. Sólo cuando Manolo abrió su cajón (después de averiguar la forma correcta), sacó buena suerte. Definitivamente, los cajones debían de estar trucados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sacabas un papel con mala suerte, debías atarlo a una rama de árbol (o lugar similar a tal efecto) para intentar alejar de ti esa mala suerte. Y si podías purificarte, mejor. Para eso te acercabas a unos mostradores donde vendían barritas de incienso. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiqCOb1A0NI/AAAAAAAAAF0/FzVEloq1-og/s1600-h/purificacion.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiqCOb1A0NI/AAAAAAAAAF0/FzVEloq1-og/s320/purificacion.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055996716176691410" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Lo quemabas y lo echabas en un recipiente inmenso, y los humos del incienso que quemabas debías echártelos por encima, y así quedabas purificado. A pesar de no haber sacado mala suerte, Manolo no se quiso perder una ocasión de proceder con los ritos locales, compró una barrita y se acercó a quemarla como si fuese uno más de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la zona de mikuji estaba por fin el templo. Una cosa que hay que tener en cuenta es que en Japón en cuanto has visto un par de templos, los has visto todos. Todos se basan en una zona con una imagen de un bodhisattva acompañada de una urna donde la gente echa su ofrenda y pide por lo que más deseen, como ya he comentado en una entrada anterior. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiqDzL1A0OI/AAAAAAAAAF8/5sj2a2_t6Zk/s1600-h/sensoji.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiqDzL1A0OI/AAAAAAAAAF8/5sj2a2_t6Zk/s320/sensoji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055998447048511714" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La entrada del templo también tenía un farolillo inmenso, como el de kaminarimon. Muy cerca de la entrada había una fuente donde la gente podía beber. La fuente disponía de un montón de cazoletitas que se podían usar además para lavarse las manos. Puede parecer antihigiénico usar un cacito para beber que antes ha sido usado por miles de personas. Sin embargo, todos y cada uno de los que los usan siempre lo lavan antes de volver a dejarlo donde estaba. Recordemos que los japoneses siempre tienen presente el respeto por los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiqEpL1A0PI/AAAAAAAAAGE/yDfuoNc_Zz4/s1600-h/farolillos.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiqEpL1A0PI/AAAAAAAAAGE/yDfuoNc_Zz4/s320/farolillos.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055999374761447666" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Tras observar unos farolillos típicos que había volviendo a la zona de tiendas, decidimos dejarnos llevar por el afán consumista, y nos zambullimos de lleno en las compras. Ahí fue donde mi capacidad de hablar japonés más se puso a prueba. Eso sí, una de las señoras que me atendió en una tienda (donde cayeron unos zapatos &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Geta_%28footwear%29"&gt;geta&lt;/a&gt;) llegó a decirme que mi japonés era bueno, aunque creo que sólo lo hizo para que le cayera mejor y volviera a comprar por allí algún día. También cayeron varios &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Yukata"&gt;yukata&lt;/a&gt; (de hombre y mujer), sandalias, amuletos, chucherías y chorradas varias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna hora que otra más tarde, cuando ya habíamos terminado, nos decidimos a salir de nuevo por kaminarimon a buscar la parada de metro que nos llevaría de vuelta al hotel... pero Ana se topó por el camino con una tienda especializada en artículos de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ghibli"&gt;Ghibli&lt;/a&gt;. Sobran los comentarios. Cayó un tapiz, un pañuelo, un lapicero y un peluche del &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Nekobus"&gt;gatobús&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sí, pudimos dirigirnos tranquilamente a la estación de metro de Asakusa. El billete de metro hasta Ueno costaba la tarifa mínima: 160 yenes (el precio del metro varía según lo lejos que quieras ir). Podría parecer que este era el final del día, pero aún teníamos planes en mente para la noche...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-3388303095996213787?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/3388303095996213787/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=3388303095996213787' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/3388303095996213787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/3388303095996213787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-4-meet-me-in-crowd.html' title='Día 4: Meet me in the crowd'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rip5ir1A0KI/AAAAAAAAAFc/yMduwLyb0mk/s72-c/kaminarimon.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-1738744823493396140</id><published>2007-04-19T20:23:00.000+01:00</published><updated>2007-04-19T21:50:39.155+01:00</updated><title type='text'>Día 4: Once there were two knights and maidens</title><content type='html'>Por primera vez desde que llegamos a Japón íbamos a tomar contacto con el lado tradicional del país: el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_Imperial_de_Jap%C3%B3n"&gt;Palacio Imperial de Tokyo&lt;/a&gt; era nuestra siguiente parada. Hacia allí nos dirigimos en el autobús mientras Megu empezaba ya a contarnos curiosidades sobre el palacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifEer1A0FI/AAAAAAAAAE0/MZx-GcQAP_8/s1600-h/kusunokimasashige.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifEer1A0FI/AAAAAAAAAE0/MZx-GcQAP_8/s320/kusunokimasashige.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055225138186866770" width="125" /&gt;&lt;/a&gt;En realidad el palacio no se puede ver por dentro, salvo dos días en los que está permitida la entrada al público en general: el 23 de diciembre, que es el cumpleaños del emperador, y el 2 de enero, por ser año nuevo. Como no era ninguno de los dos casos, nos conformamos con ver los alrededores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifFhL1A0GI/AAAAAAAAAE8/bhQmPzgr90o/s1600-h/jardinespalacio.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifFhL1A0GI/AAAAAAAAAE8/bhQmPzgr90o/s320/jardinespalacio.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055226280648167522" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Lo primero que vimos al bajar del autobús fue la estatua de &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Kusunoki_Masashige"&gt;Kusunoki Masashige&lt;/a&gt;, donde nos hicimos la primera foto de grupo. A su alrededor había una extensión de terreno inmensa, con pinos plantados a espacios regulares. Una superficie que contrastaba con los rascacielos que se alzaban nada más terminar la zona verde. Por supuesto, perfectamente cuidados. Allí en Japón teníamos la teoría de que todo el mundo ha de tener por narices algún trabajo, y si había alguien que se quedaba sin trabajo, se inventaban uno para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifGdb1A0HI/AAAAAAAAAFE/A6oQZxWzNfg/s1600-h/puenteniji.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifGdb1A0HI/AAAAAAAAAFE/A6oQZxWzNfg/s320/puenteniji.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055227315735285874" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;Siguiendo a Megu nos dirigimos hacia el puente Niji, lo único que se puede ver de palacio, y donde nos hicimos la segunda foto de grupo. Alrededor del palacio hay un foso donde a veces se pueden ver cisnes, como el que aparece en la foto. La nota curiosa del día: son españoles, regalo de los reyes de España a la familia imperial. De hecho se han adaptado tan bien que han tenido hasta descendencia. Me imagino que el traslado de los cisnes fue muchísimo mejor que nuestro vuelo a Japón. Megu nos contó además que no hay vuelos directos de Japón a España porque las azafatas de Iberia acordaron que no volaban 15 horas seguidas, así que a día de hoy el único vuelo directo de España a Japón es el que hacen los atunes pescados aquí para poder ser consumidos allí lo más frescos posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifLC71A0II/AAAAAAAAAFM/fWD0BF_MKN4/s1600-h/entradacastillo.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifLC71A0II/AAAAAAAAAFM/fWD0BF_MKN4/s320/entradacastillo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055232358026891394" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Subimos hasta el puente e hicimos fotos de la puerta al palacio. Sin embargo, al mirar en sentido contrario vimos un cerezo precioso en una esquina, y en el que todo el mundo se estaba haciendo fotos. Resultaba un contraste curioso entre todos los pinos, y llamaba tanto la atención que tuvimos que hacer hasta cola para poder hacer las nuestras. He aquí el resultado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifMib1A0JI/AAAAAAAAAFU/8Ld2Ny5hUw8/s1600-h/cerezopalacio.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifMib1A0JI/AAAAAAAAAFU/8Ld2Ny5hUw8/s400/cerezopalacio.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055233998704398482" width="350" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El tiempo de visita al palacio era breve, y de hecho el grupo estaba ya poniendo rumbo de vuelta al autobús. Siguiente parada: Asakusa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-1738744823493396140?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/1738744823493396140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=1738744823493396140' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/1738744823493396140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/1738744823493396140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-4-once-there-were-two-knights-and.html' title='Día 4: Once there were two knights and maidens'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RifEer1A0FI/AAAAAAAAAE0/MZx-GcQAP_8/s72-c/kusunokimasashige.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-851832103371358740</id><published>2007-04-18T20:59:00.000+01:00</published><updated>2007-04-18T22:40:40.688+01:00</updated><title type='text'>Día 4: There goes Tokyo!</title><content type='html'>Amaneció el día de la excursión, y como era nuestra costumbre nos fuimos al buffet de desayuno del hotel, que iba incluido en el viaje. El desayuno tenía una cierta mezcla de oriental y occidental, para adaptarse a cualquier gusto. Eso sí, el personal de hotel siempre insistía en que probáramos la comida japonesa. Yo ya me estaba aficionando a tomar sopa miso y arroz blanco nada más empezar el día, y eso que sólo era mi segundo desayuno en Japón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera del hotel nos esperaba ya el autobús que nos iba a dar vueltas por toda la ciudad. Sin embargo, también esperaba una ambulancia. Uno de los chicos que iba con el grupo sufrió el llamado &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome_de_la_clase_turista"&gt;síndrome de la clase turista&lt;/a&gt;, y aunque la cosa al final no derivó en trombosis, le mandaron estar dos semanas en observación. Una de las guías se fue con él, imaginaos la papeleta de estar en un hospital en un país donde no podéis haceros entender con el doctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiZ9EVYsMVI/AAAAAAAAAD8/WX06zcIBMag/s1600-h/callehotel.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiZ9EVYsMVI/AAAAAAAAAD8/WX06zcIBMag/s320/callehotel.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054865145183613266" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Nos subimos al autobús, justo en el asiento de delante del todo para tener la calle a la vista y no marearnos. La guía se presentó cuando todos estuvimos listos, así conocimos a Megu. Ella nos fue dando detalles en español durante todo el recorrido, que duró como unos tres cuartos de hora, pero se hizo muy ameno con la charla. Entre otras cosas nos contó lo que os comenté de las religiones mayoritarias. En principio puede parecer raro que en Japón se hayan mezclado dos religiones hasta el punto de que los japoneses siguen los ritos y festividades de ambas. La respuesta es fácil: la religión &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sinto%C3%ADsmo"&gt;Shinto&lt;/a&gt; es, más que una religión, una filosofía de vida. Según nos contó Megu, los japoneses son sintoístas mientras viven, y budistas después de la muerte, ya que el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Budismo"&gt;budismo&lt;/a&gt; explica la vida en el más allá. La religión Shinto, en cambio, tiene a la muerte como un tema tabú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También nos explicó uno de los misterios que llevábamos observando desde que llegamos al país. ¿Por qué las calles, incluso estando completamente limpias, carecen absolutamente de papeleras? Pues es fácil: después de los atentados del 11-S se decidió que las papeleras eran lugares donde esconder bombas con facilidad, así que las retiraron todas y se aconsejó a la población que si generaban basura en la calle, la guardaran y la tirasen en casa. Y lo cumplen a rajatabla, hasta el punto de que los fumadores incluso llevan ceniceros portátiles para no echar cenizas al suelo (lo cual nos lleva a otro punto: en Japón hay calles donde está prohibido fumar, y calles en las que no). El grupo de Zaragoza que conocimos el día anterior nos contó que habían descubierto en Japón las papeleras humanas: preguntaron a un policía que dónde podían tirar una botella, y él les respondió haciendo gestos que se la dieran a él. Así lo hicieron, y el policía se la llevó para poder tirar la botella en un sitio adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaCV1YsMWI/AAAAAAAAAEE/lbaXKgxENvo/s1600-h/basetorre.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaCV1YsMWI/AAAAAAAAAEE/lbaXKgxENvo/s320/basetorre.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054870943389462882" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Tras vueltas y charlas apareció por fin ante nosotros la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Torre_de_Tokio"&gt;torre de Tokyo&lt;/a&gt;. Nos dejaron en la base de la misma, donde pudimos hacernos fotos con la mascota de la torre mientras Megu compraba las entradas para todos. Dos para cada uno: la primera para subir en el ascensor hasta la plataforma a 150 metros de altura. La segunda para subir desde allí a la segunda plataforma, a 250 metros. No teníamos mucho tiempo y nos habían dicho que en la primera plataforma había un poco de cola para subir a la segunda, así que fuimos directos para dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La subida es impresionante, se puede ir viendo el paisaje cómo se va quedando cada vez más abajo, mientras una voz te va contando en inglés y japonés los detalles de la ascensión. La plataforma a 150 metros en realidad tiene varias plantas, donde puedes encontrar de todo, pero ahí llegaré más adelante. Encontramos la cola para subir a la segunda planta, que al final no fue para tanto. Cogimos el segundo ascensor y subimos a la segunda plataforma, esta vez de una sola planta y bastante estrechita, pero con una vista... bueno, comprobadlo vosotros mismos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaEZFYsMYI/AAAAAAAAAEU/XvuZxfbwOtg/s1600-h/brumas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaEZFYsMYI/AAAAAAAAAEU/XvuZxfbwOtg/s320/brumas.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054873198247293314" width="350" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaD7VYsMXI/AAAAAAAAAEM/TAZLxoCUjmg/s1600-h/uniformetorre.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaD7VYsMXI/AAAAAAAAAEM/TAZLxoCUjmg/s320/uniformetorre.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054872687146185074" width="50" /&gt;&lt;/a&gt;La única lástima fue que el día estaba completamente nublado. Aún así es una pasada ver cómo los edificios se pierden más allá de las nubes y no terminan. La nota divertida esta vez la pusieron las azafatas de la torre, una de las cuales posó amablemente tras hacerle la pregunta de rigor. Los más otakus habrán reconocido en ella la inspiración que tuvieron las Clamp para diseñar los uniformes de los personajes de algunos de sus mangas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También pude hacer una foto de uno de los millones de cuervos que sobrevuelan Tokyo. Los hay a patadas, y son otra de las cosas que los que estamos acostumbrados a ver animes en los que suenan cuervos a todas horas observamos con más gracia: suenan exactamente igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaF8FYsMZI/AAAAAAAAAEc/RMDnYfxrw6M/s1600-h/cuervo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaF8FYsMZI/AAAAAAAAAEc/RMDnYfxrw6M/s320/cuervo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054874899054342546" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Tras embobarnos lo suficiente, bajamos a la primera plataforma. En la bajada te dejan en la planta superior de la primera plataforma, de forma que tienes que bajar varias plantas hasta poder coger el ascensor de vuelta. Eso sí, por el camino no te da tiempo a aburrirte. Tienes desde la típica tienda de recuerdos (donde me compré por 2000 yenes un reloj con el logo de la torre, bastante normalito, pero con la peculiaridad de que te da la hora tanto en analógico como en digital, así que aproveché para poner en una la hora de Japón y en otra la de España), hasta bares para comprar refrescos y helados, pasando por máquinas de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Purikura"&gt;purikura&lt;/a&gt; con motivos especiales de la torre. También había señales que te indicaban hacia dónde estabas mirando (aunque la bruma te lo impidiese), y rendijas de cristal en el suelo para que te pusieras encima y experimentases un poco de vértigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaKbVYsMaI/AAAAAAAAAEk/CE_bXJgQXJQ/s1600-h/autofototorre.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaKbVYsMaI/AAAAAAAAAEk/CE_bXJgQXJQ/s320/autofototorre.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054879833971765666" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;El ascensor de bajada esta vez nos dejó en el tejado del edificio de cinco plantas que hay en la base. Allí me hice esta autofoto, claro que mucho mejor la foto que sacó Manolo. Desde el tejado se accedía a unas escaleras que bajaban. No tuvimos mucho tiempo que investigar todas las plantas que se podían visitar, así que nos fuimos directos a la segunda planta, que era donde habíamos quedado con el grupo para continuar la visita. Y allí fue casi donde nos dieron las uvas. Si antes no habíamos tenido entretenimiento, allí teníamos para hartarnos: salones recreativos con más máquinas de purikura, tiendas de recuerdos enormes, y puestos para comprar dulces de todo tipo. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaLQFYsMbI/AAAAAAAAAEs/XE27wf5djQg/s1600-h/torretokyo.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiaLQFYsMbI/AAAAAAAAAEs/XE27wf5djQg/s320/torretokyo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054880740209865138" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;Cuando nos dimos cuenta, casi se nos había pasado la hora, pero en ese momento Megu pasó por allí (y eso que ni sabíamos dónde estábamos) y nos indicó hacia dónde se iba a los autobuses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra siguiente parada: el Palacio Imperial.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-851832103371358740?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/851832103371358740/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=851832103371358740' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/851832103371358740'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/851832103371358740'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-4-there-goes-tokyo.html' title='Día 4: There goes Tokyo!'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiZ9EVYsMVI/AAAAAAAAAD8/WX06zcIBMag/s72-c/callehotel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-4670079040288453104</id><published>2007-04-17T19:58:00.000+01:00</published><updated>2007-04-17T21:58:56.882+01:00</updated><title type='text'>Día 3: Jungle life</title><content type='html'>Tras pasar el cruce desde el que comenzaba Shibuya, los edificios comenzaron a ser más altos, y el estilo de la gente cambió radicalmente. Mientras que las chicas que se visten en Harajuku de lolitas o góticas son más conscientes de que su vestimenta es algo excepcional, no para llevar a diario, las &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Gyaru"&gt;gals&lt;/a&gt; de Shibuya sí que hacen de su estilo una forma de vida. En la foto podéis ver diferentes estilos, incluida una gal llevando una bolsa enorme (además de un bolso igual de grande, otro distintivo):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUbNg-DIcI/AAAAAAAAAC8/T994YZ2Ff0Q/s1600-h/gentevariada.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUbNg-DIcI/AAAAAAAAAC8/T994YZ2Ff0Q/s400/gentevariada.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054476075795685826" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUb8g-DIdI/AAAAAAAAADE/05_o2iMN-5g/s1600-h/edificios.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUb8g-DIdI/AAAAAAAAADE/05_o2iMN-5g/s320/edificios.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054476883249537490" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Creo que ya comenté antes que los edificios suelen ser bastante estrechos y construidos hacia arriba, y que hay tiendas en cualquier planta en la que subas, como podéis ver en la foto. Eso sí, lo que suele estar más a mano del viandante son las tiendas de comida. En Shibuya empezamos a ser testigos de las tiendas de dulces de estilo occidental. Es espectacular cómo los japoneses no sólo adoptan las mejores ideas del resto del mundo, sino que además las mejoran. Había unas tartas en una tienda ya en el cruce de la estación de JR de Shibuya que parecían totalmente sacadas de los dibujos animados, de lo perfectas que eran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUctQ-DIeI/AAAAAAAAADM/XpvWL7_3BkM/s1600-h/cruceshibuya.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUctQ-DIeI/AAAAAAAAADM/XpvWL7_3BkM/s320/cruceshibuya.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054477720768160226" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Y por fin, el famoso cruce. Como nos recomendaba una de las guías que llevábamos, subimos a la primera planta (segunda planta japonesa) del Starbucks y sacamos desde allí la foto que podéis ver a la izquierda. Para que podáis comprobar cómo está el cruce de transitado un domingo cualquiera por la tarde. De hecho, ya desde antes de llegar al centro neurálgico de Shibuya empezamos a tener dificultades para pasear por las calles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUfWA-DIfI/AAAAAAAAADU/78UqJTZaUz4/s1600-h/pantallashibuya.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUfWA-DIfI/AAAAAAAAADU/78UqJTZaUz4/s320/pantallashibuya.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054480619871085042" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Ya que estábamos dentro del Tsutaya, una especie de Fnac japonés, pues aprovechamos para echar un vistazo por todas sus plantas. No tardamos mucho tiempo en volver a salir a la calle, que era donde estaba el espectáculo. Así que salimos y nos dirigimos a la acera de enfrente, a la entrada de la estación, donde se encuentra la estatua de Hachiko. Desde allí se podía contemplar perfectamente la enorme pantalla de televisión que aparece en el cartel de cine de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Lost in Translation&lt;/span&gt; y que podéis ver en la foto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUhGg-DIgI/AAAAAAAAADc/bsHvvsvCNxc/s1600-h/hachiko.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUhGg-DIgI/AAAAAAAAADc/bsHvvsvCNxc/s320/hachiko.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054482552606368258" width="100" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La historia de &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Hachiko"&gt;Hachiko&lt;/a&gt; es muy sencilla, pero es la típica historia que gusta mucho a los japoneses: se trata de un perro Akita cuyo dueño era profesor en la Universidad de Tokyo. Cada mañana el perro le despedía y le recibía por la tarde en la estación de Shibuya. Sin embargo un buen día el profesor murió, pero esto no hizo que el perro desistiera de esperarle, cosa que hizo todos los días durante diez años, hasta que el propio perro murió. Su devoción fue tal que erigieron una estatua en su honor, y hoy día es un punto de encuentro habitual entre los jóvenes japoneses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estatua está además bajo cerezos. Resulta curioso ver que incluso en medio de tanto edificio alto, estaciones de tren inmensas y gentíos sin fin, los japoneses siguen colocando cerezos para poder verlos en flor allá donde vayan cuando llegan estas fechas. Lo siguiente que hicimos fue entrar en los famosos almacenes Shibuya 109. Pisos y pisos de tiendas y más tiendas para gals, donde las dependientas eran las más gals de todas. Cogimos el ascensor, subimos a la última planta, donde había varios restaurantes, y empezamos a bajar visitando todas las plantas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUiIw-DIhI/AAAAAAAAADk/tWr_zqTuako/s1600-h/publicidad.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUiIw-DIhI/AAAAAAAAADk/tWr_zqTuako/s320/publicidad.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054483690772701714" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Después de tomar todas las fotos que pudimos del cruce y sus alrededores, subimos por Dogen-zaka. Al final de la misma sabíamos que había una zona de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;love hotels&lt;/span&gt;. Sin embargo no llegamos hasta allí, porque se nos estaba haciendo tarde, y no queríamos pasear por aquella zona después del anochecher (allí anochece bastante temprano, entre las seis y las siete, claro que amanece igual de temprano). En la imagen podéis ver un cartel publicitario cualquiera de los que vimos por el camino. Allí la publicidad es bastante sencilla, sobre todo la que ponen por televisión: mayormente se reducen a una persona más o menos friki que expone un problema cualquiera, mientras te cuenta la solución generalmente al soniquete de una melodía que intenta ser pegadiza. De hecho, la publicidad parece una competición para ver quién compone la melodía que se pegue entre el público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultó que mientras subíamos la cuesta Dogen encontramos un sitio que nos habían recomendado, por lo curioso de su decoración: el Christon Café. Se trata de una cadena de cafeterías (donde también se puede comer), decoradas como si estuvieras dentro de una iglesia. Pero no como una iglesia cualquiera, sino más bien como una catedral gótica oscura llena de gárgolas, imágenes de Cristo y la Virgen, y vidrieras con imágenes de santos. Sencillamente espectacular. Tengo que recordar, sin embargo, que sólo el 2% de la población japonesa es católica: las religiones mayoritarias son el sintoísmo y el budismo, como explicaré en otro post. Así que todo lo católico lo ven como si fuera algo exótico y extraño, y muchas veces deforman las imágenes que para nosotros son tan normales, como atestiguaba el niño Jesús crucificado que había por allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajamos y nos sentamos los cuatro en una mesa, bajo el atento servicio japonés (allí son muy serviciales, cualquier cosa para mantener al cliente contento). Los platos eran todos occidentales, desde pizza hasta hamburguesas, pasando por la ensalada que me comí yo. Todo muy bueno, por supuesto. La nota curiosa (con permiso del entorno) fue que allí empezamos a tomar contacto con el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Engrish&lt;/span&gt;: las meteduras de pata que cometen los japoneses con el inglés. La mayor de todas fue que uno de los postres tenía "flesh cream". Impresionante...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUmBA-DIiI/AAAAAAAAADs/vb1Ti26R68I/s1600-h/neones.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUmBA-DIiI/AAAAAAAAADs/vb1Ti26R68I/s320/neones.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054487955675226658" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Al salir nos encontramos con el barrio de Shibuya de noche en todo su esplendor, con los neones a toda pastilla. Bajamos la cuesta y fuimos de vuelta al cruce para intentar sacar más fotos, pero nuestra técnica no fue lo suficientemente buena como para sacar una foto con la suficiente luz y de forma que la pantalla no saliese sobreexpuesta. Como ya estábamos bastante cansados, entramos en la estación de Japan Rail para coger el tren de vuelta a Ueno. Y nada más entrar, nos llevamos la última sorpresa del día: un grupo de mujeres vestidas como geishas estaba dentro de la estación, incluyendo una chica occidental a la que no dudamos en bautizar como "la geisha de Erasmus". Como de costumbre, pedir cortésmente una foto da sus frutos, y más cuando les hablas en su idioma (algunas casi se descolocan porque no se lo esperan):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUpAA-DIjI/AAAAAAAAAD0/4Nip8sJXPak/s1600-h/geishas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUpAA-DIjI/AAAAAAAAAD0/4Nip8sJXPak/s320/geishas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054491237030240818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Lo peor de llegar a la estación de Ueno era que, después de estar todo el día recorriendo calles, aún te quedaban unos 10-15 minutos de caminata hasta el hotel, y encima el primer día cometimos el error de atravesar el parque Ueno a la vuelta, cuando rodearlo era muchísimo más corto. Y para colmo, una vez llegábamos a la calle del hotel, era toda cuesta arriba. Eso sí, llegar a la habitación reventado hace que luego dormir en el suelo en el futón sea mucho más sencillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente nos esperaba la única excursión que teníamos contratada, y nuestro primer destino era uno de los sitios que todo otaku que se precie debe visitar: la torre de Tokyo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-4670079040288453104?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/4670079040288453104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=4670079040288453104' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/4670079040288453104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/4670079040288453104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-3-jungle-life.html' title='Día 3: Jungle life'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiUbNg-DIcI/AAAAAAAAAC8/T994YZ2Ff0Q/s72-c/gentevariada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-2387926556952450220</id><published>2007-04-15T19:53:00.000+01:00</published><updated>2007-04-15T22:03:54.968+01:00</updated><title type='text'>Día 3: Harajuku girls, I am your biggest fan</title><content type='html'>Como ya comentaba en la última entrada, en la estación de Japan Rail de Ueno adquirimos nuestros pases, válidos desde ese mismo día hasta el último día de nuestra estancia. Íbamos camino de Harajuku, pero las sorpresas llegarían desde mucho antes. Allí mismo en la estación de Ueno, justo cuando nos disponíamos a coger el tren, nos encontramos con un grupo que venía de Zaragoza. Una de las chicas iba vestida según una de las modas actuales: las lolitas. Se visten como si fueran muñecas clásicas de porcelana. Los otros estilos que más rompen son las góticas, y la mezcla de ambas: las gothic lolitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKEVw-DIZI/AAAAAAAAACk/GfyEUG2cMAs/s1600-h/tren.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKEVw-DIZI/AAAAAAAAACk/GfyEUG2cMAs/s320/tren.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053747241320391058" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Los trenes en Japón son otro más de los tópicos que se corroboran en cuanto llegas y te montas en uno: van de publicidad hasta las trancas, es muy normal que la gente se duerma en los trayectos, y en las horas punta en estaciones clave hay empujadores para que en cada vagón entre más gente. También te puedes encontrar al típico que se compra los tomos mensuales tamaño guía de teléfonos y los van leyendo durante el viaje. Y por supuesto, todo aquel resfriado o con la alergia primaveral, mascarilla al canto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiJ4EQ-DISI/AAAAAAAAABs/xtDbMzdpfMU/s1600-h/takeshitadoori.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiJ4EQ-DISI/AAAAAAAAABs/xtDbMzdpfMU/s320/takeshitadoori.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053733746533146914" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;La estación de Harajuku de Japan Rail está justo enfrente del principio de la calle Takeshita, lugar clave si lo que quieres es renovar tu vestuario para adaptarte a una de las corrientes anteriormente mencionadas. Como vimos que si nos metíamos a pasear por allí nos alejábamos de la entrada del parque Yoyogi, que estaba muy cerca, decidimos ir primero al parque. Además, como era domingo teníamos todas las papeletas para encontrar a los típicos frikis que van a exhibirse a la entrada del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiJ58g-DITI/AAAAAAAAAB0/KptPsuBzDDE/s1600-h/yoyogi.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiJ58g-DITI/AAAAAAAAAB0/KptPsuBzDDE/s320/yoyogi.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053735812412416306" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Después de sortear al inmenso gentío que dada la hora ya empezaba a congregarse allí, llegamos a la entrada del parque, presidida por un enorme &lt;span style="font-style:italic;"&gt;torii&lt;/span&gt;. Aún no había mucho friki, pero pudimos ver entre otros a un fan de U2, que tenía puesta una radio a toda pastilla con canciones del grupo, mientras imitaba a la perfección las coreografías de Bono en los videoclips.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiJ-hg-DIUI/AAAAAAAAAB8/m4exV3Ajvxc/s1600-h/detalleyoyogi.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiJ-hg-DIUI/AAAAAAAAAB8/m4exV3Ajvxc/s320/detalleyoyogi.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053740846114087234" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;La verdad es que dentro del parque no duramos mucho. Aunque el parque era bastante bonito, ya veníamos de ver el parque Ueno, así que nos limitamos a hacer algunas fotos, y pusimos rumbo a la calle Takeshita. Sin embargo, al salir del parque nos dimos cuenta de que los frikis se iban congregando allí cada vez en mayor número, y pudimos tomar algunas fotos de ellos (frase clave: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Shashin wo tottemo ii desu ka?&lt;/span&gt;, ¿Te puedo sacar una foto?). Posan generalmente de muy buen grado, de hecho normalmente tienen poses estudiadas, dado que dan por hecho que la gente les va a sacar fotos e incluso vídeos. A continuación, una gothic lolita y un grupo de góticas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKAXA-DIVI/AAAAAAAAACE/Y_1OpKv8BvU/s1600-h/gothiclolita.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKAXA-DIVI/AAAAAAAAACE/Y_1OpKv8BvU/s320/gothiclolita.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053742864748716370" width="175" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKAXA-DIWI/AAAAAAAAACM/M_sd-s6tPFQ/s1600-h/goticas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKAXA-DIWI/AAAAAAAAACM/M_sd-s6tPFQ/s320/goticas.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053742864748716386" width="350" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El detalle más curioso es que el movimiento "Abrazos gratis" había llegado también a aquellos rincones del mundo. Y no me pude resistir: aquí me tenéis dando un gustoso abrazo a un japonés en la entrada del parque Yoyogi:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKA4Q-DIXI/AAAAAAAAACU/9sznJRl6_N0/s1600-h/abrazo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKA4Q-DIXI/AAAAAAAAACU/9sznJRl6_N0/s320/abrazo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053743435979366770" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sí, si os fijáis al fondo de la imagen, había una chica también. Sólo puedo argumentar que de algún modo, la gente la tapaba y no la vi, y además el cartel del chico era más llamativo. De todas formas, un abrazo de amigo da exactamente igual a quién se lo des, sienta igual de bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si pensábamos que nada podía igualar aquel nivel de frikismo, nada como visitar el origen de las modas para convencernos de lo contrario. La calle Takeshita estaba entera repleta de tiendas y más tiendas para todos los gustos, donde podías encontrar de todo: desde la ropa en sí hasta cualquier tipo de complemento. Por ejemplo, colgantes con perfiles de reinas francesas estilo manga para aquellas que prefieran lo lolita, lentillas postizas que simulaban tener los ojos inyectados en sangre para las góticas, parasoles negros con encajes para las gothic lolitas... Entramos en varias de ellas, y en ningún momento decayó nuestro nivel de asombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKCnQ-DIYI/AAAAAAAAACc/E0Tve1Bo84Y/s1600-h/disfraces.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKCnQ-DIYI/AAAAAAAAACc/E0Tve1Bo84Y/s320/disfraces.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053745342944846210" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Sin embargo, lo más divertido fue la tienda de disfraces de Takenoko. Espectacular, y encima a precios asequibles (salvo que quieras un diseño propio y a medida). Casi estuve tentado de comprarme uno. La lástima es que normalmente en estas tiendas tienen cuidado de que nadie haga fotos en el interior, para que nadie copie los diseños y esas cosas, así que no puedo mostrar fotos de dentro. Sin embargo, os aconsejo que si tenéis la oportunidad de pasear por esta calle, no dejéis de entrar en todas las tiendas que os apetezca. Os aseguro que nadie os va a mirar raro por veros entrar o salir de ellas: todo el mundo que pasa por allí va o bien a comprar, o bien para dejarse impresionar. Ah, y tened en cuenta que allí las tiendas pueden estar en cualquier planta de los edificios, así que buscad incluso aunque tengáis que subir a la segunda o tercera planta (los japoneses no tienen planta baja, tal cual entras en un edificio estás en la primera planta).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras terminar de pasear por la calle Takeshita, cruzamos una calle y entramos en la calle Harajuku, homónima del barrio. Allí ya se acababan las tiendas frikis, y comenzaban las normales. De hecho pasear por allí era mucho más tranquilo, y además podías empezar a ver calles con casas más de estilo tradicional japonés. Aprovechamos para comer por allí, y pusimos rumbo a Omotesando. Y ya que estamos, os contaré una de las cosas más divertidas de Japón: los restaurantes tienen sus propios escaparates, como si fueran tiendas, en los que ponen réplicas exactas en plástico de los platos que venden. Parecen totalmente reales, y además no recuerdo haber visto platos de esos de plástico iguales en restaurantes diversos, así que empezamos a imaginarnos empresas que se dedican a hacer réplicas de plástico para las cadenas de restaurantes, a las cuales les llevas platos preparados y ellos te dan una réplica exacta, que imita desde el rebozado del tempura hasta las salsas de los okonomiyakis. Todo lo contrario que en Madrid, que en algunos sitios los platos parecen de plástico pero son de verdad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Omotesando se agrupan las tiendas más caras y mas chic según los cánones europeos, como por ejemplo la de Ralph Lauren, que estaba justo en la esquina donde aparecimos en la calle, con su encargado de abrir la puerta de la tienda como en las películas americanas. Estuvimos por allí no demasiado tiempo, ya que íbamos camino de nuestro siguiente objetivo: Shibuya. Camino de aquel mítico barrio los edificios eran cada vez más altos, pero lo divertido era que si te desviabas un poco de las calles principales y te metías en cualquier pequeño callejón, te volvías a encontrar con callecitas y casas típicas japonesas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKKzA-DIaI/AAAAAAAAACs/WR2FiRhUbqw/s1600-h/callejon.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKKzA-DIaI/AAAAAAAAACs/WR2FiRhUbqw/s320/callejon.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053754340901331362" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, pensar que más adelante en nuestro camino se alzaban edificios llenos de pantallas de televisión, cruces superpoblados y neones sin fin, hizo que no nos entretuviéramos en esas callecitas más del tiempo justo para descansar un poco. Teníamos ganas de llegar al famoso barrio donde se halla el cruce más transitado del mundo, desde donde se puede ver la famosa pantalla que aparece en el cartel de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Lost in Translation&lt;/span&gt; con el dinosaurio, y donde se encuentra la solicitada estatua de Hachiko...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKNNA-DIbI/AAAAAAAAAC0/_8f7h3BnHdo/s1600-h/caminoshibuya.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKNNA-DIbI/AAAAAAAAAC0/_8f7h3BnHdo/s400/caminoshibuya.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053756986601185714" width="350" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Este cruce fue el final de nuestro paseo por Harajuku, al fondo se veían ya los edificios de Shibuya, hogar por excelencia de las gals, las chicas superfashion, radicalmente opuestas a las chicas de Harajuku, cafeterías de moda, hoteles capsula, tiendas donde los accesorios son uñas postizas de colores llamativos y cuantos más colgantes lleves en el móvil más fashion eres...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-2387926556952450220?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/2387926556952450220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=2387926556952450220' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/2387926556952450220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/2387926556952450220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-3-harajuku-girls-i-am-your-biggest.html' title='Día 3: Harajuku girls, I am your biggest fan'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/RiKEVw-DIZI/AAAAAAAAACk/GfyEUG2cMAs/s72-c/tren.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-5735084829342921460</id><published>2007-04-13T21:35:00.000+01:00</published><updated>2007-04-13T22:17:43.890+01:00</updated><title type='text'>Día 3: That is why I am so mad about you</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_qBQ-DIMI/AAAAAAAAAA8/SQpVhFKd4mw/s1600-h/flores.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_qBQ-DIMI/AAAAAAAAAA8/SQpVhFKd4mw/s320/flores.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053014614388973762" width="350" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Fotos como esta son las que hacen que recuerde por qué estoy tan loco por Japón. Si queréis saber cuántos cerezos encontramos en flor en Japón, la respuesta es sencilla: ¡todos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya desde el Skyliner, camino de Ueno, vimos algunos en los barrios iluminados por los farolillos típicos y que estaban en plenas fiestas primaverales, lo cual nos llenó de esperanza. Al final resulta que íbamos a tener toda la suerte del mundo. Tras una hora de camino por fin llegamos a Ueno, y nos encontramos en un lugar totalmente desconocido, buscando algún taxista que nos llevara a los cuatro y nuestras correspondientes maletas hasta el hotel. Pasaron unos cuantos con el cartel de libre (o al menos eso me parecía por los kanjis), pero ninguno paraba. Nos resultó la mar de raro, pensábamos que igual había que hacer una seña especial para que pararan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final un taxista nos vio y se dignó a parar. Las maletas no entraban en su coche ni de broma, porque además los coches japoneses suelen ser más pequeños de lo que estamos acostumbrados aquí. Pero le dio igual, se las apañó para "cerrar" el maletero sujetándolo con una cuerda, de tal forma que por el camino los policías se quedaban mirando extrañados sin saber muy bien si aquello era legal o no (igual sólo querían asegurarse de que estaba el equipaje bien sujeto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso sí, antes de ponerse en marcha tuvimos que poner en práctica algo que ya nos veníamos imaginando: el sistema japonés de numeración de calles es tan extremadamente complejo que lo normal para dar una dirección es directamente enviar un plano del lugar (tal vez lo habréis visto en algún manga), por lo que allí los faxes son obligados en todas las casas para poder enviar mapas. Nosotros llevábamos uno preparado y se lo mostramos, pero no pareció aclararse. Así que nos pidió el teléfono del hotel, llamó con su móvil y pidió indicaciones. En el momento que supo dónde se encontraba, puso en marcha el taxímetro y arrancamos. Primera sorpresa: en España el taxista habría puesto el taxímetro desde el momento de pararlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el hotel estaba nuestra organizadora esperándonos, preocupada por lo cansados que habíamos llegado. Habíamos llegado de todas formas, más vale tarde que nunca, y por eso estábamos contentos. Eso sí, no tuvimos tiempo de permanecer más rato despiertos. Subimos a nuestras habitaciones (¡de estilo japonés!), y al poco ya estábamos durmiendo. Como habíamos aguantado despiertos desde la mañana del día anterior, caímos tan rendidos que sólo recuerdo haberme dormido y directamente oír el despertador a la mañana siguiente del tirón, de lo profundo que fue el sueño. Eso además hizo que apenas tuviéramos jet-lag, y a la mañana siguiente estábamos tan frescos y listos para lanzarnos a la aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_tWA-DINI/AAAAAAAAABE/AxBFdN7d3zg/s1600-h/ueno.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_tWA-DINI/AAAAAAAAABE/AxBFdN7d3zg/s320/ueno.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053018269406142674" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;La primera parada era obligada: el parque Ueno. Teníamos que aprovechar aquel domingo para ir a fotografiar los cerezos, antes que cualquier lluvia o viento se llevase las flores. La foto muestra el barrio de Ueno durante el camino al parque, al final resultó que la estación del Skyliner no estaba a más de 15 minutos andando del hotel, pero claro, con las maletas a cuestas y sin saber la situación exacta, no era plan de ir andando la noche anterior. Como podéis ver, el día amaneció completamente despejado tras las ligeras lluvias de la noche anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_u9g-DIOI/AAAAAAAAABM/YRjcr3OHZk4/s1600-h/cerezos.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_u9g-DIOI/AAAAAAAAABM/YRjcr3OHZk4/s320/cerezos.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053020047522603234" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;En el parque se estaba celebrando la edición número 58 del festival de los cerezos de Ueno. Dicho parque es el más famoso entre la gente de Tokyo durante esta época, y a pesar de haber ido muy temprano, todas las calles principales tenían el suelo lleno de esterillas colocadas por los jóvenes que van a hacer picnic y a emborracharse bajo las flores. Y por supuesto no estábamos precisamente solos: cientos de personas se congregaban allí para sacar cientos y cientos de fotos a los cerezos. Podéis haceros una idea viendo la foto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de la calle principal del parque Ueno, también vimos una pequeña zona de tenderetes junto a un lago cercano al parque. Había muchos puestos de comida de lo más variado, pero la mayoría aún estaban cerrados de lo temprano que era. No pasa nada, teníamos toda la semana por delante para probar los platos más típicos de Japón (y es que el turismo gastronómico es de mis preferidos). También vimos un pequeño templo en el que aprendimos cómo hacer una plegaria: lanzas una moneda para que caiga dentro de un recipiente enorme, tiras un par de veces de una cuerda enorme que suele tener algo para golpear un gong en lo alto, das un par de palmadas frente a la cara, y mantienes las manos juntas tras la segunda mientras agachas un poco la cabeza y pides por lo que quieras o quien quieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_wqQ-DIPI/AAAAAAAAABU/hGIg3ITL8q0/s1600-h/gentio.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_wqQ-DIPI/AAAAAAAAABU/hGIg3ITL8q0/s320/gentio.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053021915833377010" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Tras sortear a un montón de gente, llegamos a una explanada bastante grande desde la que se podían tomar varias direcciones: el zoo, varios museos, y la estación de Ueno de Japan Rail, donde iríamos a validar nuestros Japan Rail Pass para empezar a usarlos desde esa misma mañana. Pero antes descansamos un poco y aprovechamos para hacer fotos a un solitario cerezo, cuyas flores resaltaban aún más al estar rodeadas de otros árboles de hojas verdes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_xXA-DIQI/AAAAAAAAABc/emjB4Qt70G8/s1600-h/cerezo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_xXA-DIQI/AAAAAAAAABc/emjB4Qt70G8/s320/cerezo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5053022684632523010" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Satisfechos por todas las fotos que habíamos sacado, nos fuimos a la estación de Ueno, donde empezamos a ser testigos de las famosas marabuntas, y eso que esta no era para ir al trabajo, sino precisamente de la de gente que venía hacia el parque, y nosotros en dirección contraria. También descubrimos que las estaciones (tanto de Japan Rail como de metro) son auténticas ciudades en miniatura, con calles y calles llenas de tiendas, hasta tal punto que las calles tienen hasta nombres para no perderse. La más impresionante de las estaciones subterráneas es, por supuesto, la de Central Tokyo, pero a esa llegaremos en otro día. Nuestro destino en aquel momento era el barrio de Harajuku...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-5735084829342921460?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/5735084829342921460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=5735084829342921460' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/5735084829342921460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/5735084829342921460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-3-that-is-why-i-am-so-mad-about-you.html' title='Día 3: That is why I am so mad about you'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh_qBQ-DIMI/AAAAAAAAAA8/SQpVhFKd4mw/s72-c/flores.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-3393069146324762003</id><published>2007-04-12T21:29:00.000+01:00</published><updated>2007-04-12T22:01:21.158+01:00</updated><title type='text'>Día 2: Yatta!</title><content type='html'>Y así comenzó el sábado, de repente en el aeropuerto de Seúl aparecimos en una sala inmensa, con dos alas que se extendían una a cada lado, y justo enfrente teníamos el mostrador de Korean Air. Así que les achuchamos a Manolo para que se entendieran con él en inglés, a ver qué tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hubo problemas. Los del mostrador dominaban el idioma y pudieron darle a Manolo su billete tranquilamente. Intentamos preguntar si había algún vuelo que saliera antes, pero qué va. Así que nada, teníamos por delante más de cinco horas de estancia coreana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh6Xaw-DIKI/AAAAAAAAAAs/pg-fhv28Ku4/s1600-h/seul.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh6Xaw-DIKI/AAAAAAAAAAs/pg-fhv28Ku4/s320/seul.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5052642318033821858" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Lo primero que hicimos fue comprar una cámara digital para Manolo, ya que la suya había muerto. Suerte que por allí están bastante baratas, y se compró una bastante apañada. Y lo siguiente fue, por supuesto, buscar una zona donde pudiéramos conectarnos a Internet y avisar tanto a la organizadora de nuestro viaje como al hotel al que íbamos en Tokyo de que íbamos a llegar más tarde de lo previsto. Y suerte que tuvimos, porque ninguno de nosotros llevaba ordenadores portátiles, sin embargo los coreanos son tan apañados que habían habilitado cinco o seis ordenadores en una sala para que la gente los usara libremente, justo enfrente de donde están Ana y Cris posando en la foto (que hicimos para demostrar que estábamos en el aeropuerto de Seúl).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras avisar también a las familias y quedarnos más tranquilos, sólo quedaba proceder a investigar la zona de tránsito en busca de tiendas, pero lo único que había típico por allí eran algunos restaurantes donde servían un poco de sushi y bastante ramen, y tiendas donde entre un montón de chorraditas vendían &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kimchi" target="_new"&gt;kimchi&lt;/a&gt;, un producto muy típico de Corea y se ve que bastante apreciado en la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como buenos frikis que somos todos, nos fuimos a comer después de haber investigado bien a uno de esos restaurantes de ramen. Como el kimchi ya lo había probado en el avión, ya que a mitad de vuelo (y de la noche) pasaron con cuencos de fideos instantáneos y me pedí uno y resultó que tenía sabor a kimchi, y me gustó, pues me volví a pedir unos fideos con kimchi (la versión mejorada, porque estos tenían un montón de añadidos además de los fideos). Media hora más tarde pude comprobar que el famoso tópico de que si comes algo muy picante te sangra la nariz era cierto. Tuve que salir corriendo al baño y dejar parte de mi ADN en tierras coreanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya nos habíamos pateado el aeropuerto y no había nada que nos interesara, nos fuimos adonde estaba la puerta de embarque del último vuelo del trayecto. Allí había una pantalla plana que estaba retransmitiendo un partido de voleibol en alta definición (aficionados que son allí a ese deporte) de la liga femenina. Bastante rato después pudimos por fin tomar el avión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Por fin lo logramos! Contentos que íbamos todos pensando que la próxima vez que aterrizáramos lo haríamos en tierras niponas, y resultó que en el último trayecto nos cogieron todas las turbulencias que no nos habían cogido en los trayectos anteriores. La pobre de Ana se vino abajo, entre el cansancio del viaje, que llevábamos muchas horas despiertos sin dormir, y que le asustan los baches en pleno vuelo, se tiró casi las dos horas del trayecto llorando. Y encima con las ganas que teníamos de llegar, aquello parecía no terminar nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el final del trayecto llegó. Pero cuando aterrizamos... estaba lloviendo. Y os voy a explicar por qué aquel detalle casi me deprime. Llevábamos varias semanas siguiendo con atención las noticias de los cerezos en flor en Japón, ya que uno de los objetivos de viajar en primavera era ver los árboles floridos, todo un espectáculo allí. Sin embargo, la flor de cerezo es muy delicada, y en cuanto llueve un poco o hace algo de viento, se caen todas y los árboles se pelan. La organizadora nos decía que ella hasta ahora no había tenido la suerte de coincidir, y aunque la floración se esperaba para el día que llegábamos, las condiciones climatológicas a lo largo del año hacían presagiar que la floración se adelantaría. Efectivamente, dos días antes de salir recibimos noticias de algunos que ya estaban allí y que habían visto los cerezos ya florecidos. Por tanto, si por culpa del retraso sufrido y la lluvia que en ese momento estaba cayendo no podía ver los cerezos, me iba a comer a alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh6bSw-DILI/AAAAAAAAAA0/DBJAKz-GfVc/s1600-h/skyliner.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh6bSw-DILI/AAAAAAAAAA0/DBJAKz-GfVc/s320/skyliner.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5052646578641379506" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;Pasamos el control de inmigración, nos sellaron el pasaporte, y sin llegar a salir al exterior bajamos a coger el Skyliner que nos llevaría directamente a Ueno, el barrio donde estaba nuestro hotel. Allí pudimos comprobar otro de los tópicos que se cuentan de Japón. En cuanto un japonés nos vio perdidos buscando la vía por la que pasaba nuestro tren, vino a preguntarnos en inglés si podía ayudarnos. Muy amablemente nos explicó cuál era la vía y hasta nos acompañó a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por fin nos montamos en el Skyliner, camino ya del hotel, del merecido descanso. Pero con un pellizco por dentro que no conseguía quitarme: ¿quedarían flores en los cerezos a la mañana siguiente?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-3393069146324762003?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/3393069146324762003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=3393069146324762003' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/3393069146324762003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/3393069146324762003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-2-yatta.html' title='Día 2: Yatta!'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh6Xaw-DIKI/AAAAAAAAAAs/pg-fhv28Ku4/s72-c/seul.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-8438668233147651576</id><published>2007-04-11T21:05:00.000+01:00</published><updated>2007-04-11T21:46:56.055+01:00</updated><title type='text'>Día 1: First I was afraid, I was petrified...</title><content type='html'>La mañana del último viernes de marzo llegó antes de lo esperado, dado que el despertador sonó antes de que el sol saliera por el horizonte. A fin de cuentas, entre que el avión salía sobre las diez, que recomendaban estar dos horas antes en el aeropuerto, y que desde casa de Cris había un buen trecho hasta Barajas, teníamos que salir con bastante antelación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con casi más sueño que ilusión, llegamos al aeropuerto pensando en la de horas que nos esperaban de vuelo. Ninguno había hecho nunca un trayecto cuya duración se pareciera lo más mínimo al que teníamos por delante. Lo malo es que iban a ser más horas de las que esperábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos dirigimos al mostrador de la KLM, la compañía aérea que nos iba a llevar hasta Japón vía Amsterdam. Tras aguardar la cola de rigor, procedemos a facturar las maletas y el encargado nos da los tres billetes del trayecto. Un momento, aquí hay algo que no encaja. ¿¿Tres?? Pero si de Amsterdam teníamos que ir directos a Tokyo... Una comprobación de los billetes nos dice que de Amsterdam vamos a ir a Seúl, y de allí vamos a Tokyo. Y encima el avión de Amsterdam a Seúl sale más tarde que el que teníamos reservado de Amsterdam a Tokyo, y para más inri, en Seúl tenemos que esperar seis horas antes de coger el vuelo a Tokyo, con lo cual el primer día de vacaciones en Japón lo perdíamos entero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelta al mostrador a pedir explicaciones. El encargado de facturación revisa el vuelo una y otra vez, comprueba extrañado la reserva, mira el ordenador de nuevo, pero no hay nada que hacer, esos son nuestros billetes. Al final nos dice que nos pasemos por la oficina de venta de billetes de la KLM a que nos informen. Allí, tras esperar otra cola, nos cuentan que el avión que cubre la ruta de Amsterdam a Tokyo había sido sustituido por otro más pequeño, y que algunos pasajeros habían sido reubicados. Eso sí, nadie supo decirnos el criterio por el que algunos pasajeros habían sido reubicados y otros no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más gracioso de todo es que a Ana y a mí nos habían dado los billetes del vuelo de Seúl a Tokyo sobre la marcha, pero no así a Manolo y a Cris. Nos explicaron que tendríamos que solicitarlos en la oficina de tránsito en Amsterdam. Como dice la canción, primero nos entró el pánico y luego nos quedamos petrificados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh1Cqg-DIHI/AAAAAAAAAAU/EddZcNuW27s/s1600-h/amsterdam.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh1Cqg-DIHI/AAAAAAAAAAU/EddZcNuW27s/s320/amsterdam.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5052267655151689842" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;En fin, el vuelo hasta Amsterdam transcurrió sin problemas, y aterrizamos en tierras holandesas sin contratiempos. Nos acercamos a la oficina de tránsito, y tras esperar otra cola conseguimos que nos atiendan. Cris aprovecha para pedir explicaciones de nuevo, pero la respuesta es la misma: han cambiado el avión por uno más pequeño. Igual es verdad y todo. Lo gracioso fue que Cris consiguió su billete de Seúl a Tokyo, pero Manolo no. Se ve que los de KLM, al reservar el vuelo con Korean Air, cometieron un error al escribir el nombre de Manolo, y como no daban con la reserva adecuada, no podían emitir el billete. Nos tranquilizaron diciéndonos que lo único que teníamos que hacer era pedir ese billete en la oficina de tránsito de Seúl, que allí nos lo daban seguro. Pues nada, qué se le va hacer...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh1D5A-DIII/AAAAAAAAAAc/i-hKzyo3zKo/s1600-h/zuecos.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh1D5A-DIII/AAAAAAAAAAc/i-hKzyo3zKo/s320/zuecos.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5052269003771420802" height="300" /&gt;&lt;/a&gt;Ya que teníamos unas cuantas horas de espera por delante, nos decidimos a ir de tiendas por la zona de tránsito. Había un montón, así que no nos aburrimos demasiado. Los productos típicos consistían en tiendas de flores donde vendían tulipanes a mansalva, tanto semillas para plantar, como ejemplares tallados en madera de todos los colores. Otra especialidad, como se ve en la foto, son los zuecos. De todos los tamaños, para tener desde un llavero hasta uno de verdad de tamaño natural. Y por supuesto, tiendas de alimentación donde la estrella eran los quesos. Aprovechamos aquellas tiendas que servían muestras gratuitas para coger unas pocas por la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nos aburrimos de tiendas, nos sentamos cerca de la puerta por donde teníamos que embarcar en el vuelo que nos llevaría a tierras coreanas. Eso sí, bastante antes de la hora de embarque apareció el gigantesco avión que cubría la ruta, y aprovechamos para hacerle unas cuantas fotos. Nunca nos habíamos montado en ninguno de esos bichos, que tienen una fila de asientos en medio y dos pasillos, uno a cada lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh1E3g-DIJI/AAAAAAAAAAk/RmB8gfQGFCo/s1600-h/avion.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh1E3g-DIJI/AAAAAAAAAAk/RmB8gfQGFCo/s320/avion.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5052270077513244818" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Llegó la hora de embarcar, pasamos de nuevo el control de seguridad, como habíamos hecho en Madrid, sólo que esta vez me tocó cacheo por si llevaba algo. Tuve que advertir al policía que llevaba una bolsa de dinero por dentro de la camisa pegada al cuerpo, y aún así me hizo que se la enseñara y que le mostrase el contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vuelo hasta Corea se nos hizo larguísimo, sólo comparable a los trayectos que hemos hecho de vez en cuando en tren desde Sevilla a Barcelona, más o menos de la misma duración. Además, en los viajes de ida nunca puedo dormir, así que hale, a ver películas y a dar paseos esporádicos por los pasillos del avión. Es recomendable hacer ejercicios para evitar una mala circulación en las piernas, y yo desde luego no iba a arriesgarme a llegar a Japón y que me tuvieran que mandar directos al hospital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos una cosa buena tuvo el no dormir en todo el trayecto y aguantar hasta la noche del día siguiente (cosa que no es para tanto, ya que se restan siete horas por la diferencia horaria), y es que el jet-lag no tuvo apenas consecuencias para nosotros. Ya explicaré el por qué más adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, y tras varios paseos, incomodidades, intentos infructuosos de siesta bajo la mantita que te dan, y mucho aburrimiento, aterrizamos en el aeropuerto de Seúl, oculto bajo una espesa niebla. El primer obstáculo fue llegar hasta la terminal de tránsito, porque el personal de tierra de Seúl no hablaba apenas inglés, y tuve que empezar a practicar el japonés con un grupo de japonesas que iba camino de Tokyo, pero que cogían un vuelo de la JAL que salía antes que el nuestro. Ellas nos ayudaron a llegar hasta tránsito, previo paso por otro control de seguridad, en el que revisaron el bolso de Cris hasta el más mínimo detalle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora a buscar el mostrador de Korean Air para ver si conseguíamos por fin el último billete de Manolo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-8438668233147651576?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/8438668233147651576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=8438668233147651576' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/8438668233147651576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/8438668233147651576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/da-1-first-i-was-afraid-i-was-petrified.html' title='Día 1: First I was afraid, I was petrified...'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rh1Cqg-DIHI/AAAAAAAAAAU/EddZcNuW27s/s72-c/amsterdam.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-2981037474010067391</id><published>2007-04-10T19:25:00.000+01:00</published><updated>2007-04-10T20:22:20.731+01:00</updated><title type='text'>Dia 0: Tell everybody I'm on my way</title><content type='html'>Como decía Phil Collins en la banda sonora de Hermano Oso, que todo el mundo sepa que estoy de camino. Cada viaje se compone de muchos pequeños pasos, y nuestro primer paso fue llegar en coche a la estación del AVE de Santa Justa, en Sevilla. Atrás quedaban días y días de planearlo todo: desde conseguir los billetes de avión y las reservas de hoteles, hasta discutir con mis compañeros de viaje lo que íbamos a hacer cada día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo paso fue tomar el AVE que nos llevaría hasta Madrid, ciudad donde teníamos que encontrarnos con el resto de aventureros. Aprovecho pues para presentaros:&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Charlie&lt;/b&gt;: Servidor de ustedes, autor de este blog.&lt;br /&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Ana&lt;/b&gt;: Mi mujer y colaboradora del blog, me ayudará a recordar todos aquellos detalles que se me puedan pasar.&lt;br /&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Cris&lt;/b&gt;: Prima de Ana. Nuestra experta en francés.&lt;br /&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Manolo&lt;/b&gt;: Amigo de todos. Nuestro experto en inglés.&lt;br /&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;Se preguntarán quién de los cuatro era el experto en japonés del grupo. Sencillamente, no lo teníamos. Cris y yo tenemos el nivel 3 del Noken, lo que nos sirvió para hacernos entender con la gente de forma básica. Al final descubrimos que saber un poco de japonés es bastante útil cuando se va allí, porque el inglés no suele ser suficiente a veces. Pero estoy adelantando acontecimientos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rhvd_w-DIGI/AAAAAAAAAAM/K5jdwzWWfc0/s1600-h/ave.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rhvd_w-DIGI/AAAAAAAAAAM/K5jdwzWWfc0/s320/ave.jpg" border="0" width="200" height="150" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5051875494572793954" /&gt;&lt;/a&gt;Aquí tenemos a Ana en el Ave, pensando en todo lo que nos esperaba. En la estación de Atocha nos encontramos con Manolo, que venía desde Algeciras y había llegado apenas 15 minutos antes que nosotros. Tras un ratito pudimos coger un tren camino de casa de Cris, en la que nos alojamos los cuatro. Una noche en la que no pudimos dormir mucho de los nervios. El avión salía a la mañana siguiente tempranito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los planes estaban calculados al milímetro. Los barrios de Tokyo enumerados uno a uno, cada uno con su día de visita, las excursiones organizadas, las entradas a los museos. Pero nada, absolutamente nada, nos hacía presagiar la que nos iba a caer encima en el aeropuerto de Madrid, y que nos iba a trastocar los planes tan minuciosamente pensados...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-2981037474010067391?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/2981037474010067391/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=2981037474010067391' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/2981037474010067391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/2981037474010067391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/dia-0-tell-everybody-im-on-my-way.html' title='Dia 0: Tell everybody I&apos;m on my way'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N94gF2ypdfQ/Rhvd_w-DIGI/AAAAAAAAAAM/K5jdwzWWfc0/s72-c/ave.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346698157140504892.post-6326812703505411921</id><published>2007-04-09T21:39:00.000+01:00</published><updated>2007-04-09T22:07:13.347+01:00</updated><title type='text'>Preludio</title><content type='html'>Han sido muchos años de espera, pero ha merecido la pena. Años en los que me ha dado tiempo a aprender un poco de su cultura, de su idioma, de sus costumbres. Ahora por fin hemos podido estar una semana en Japón, y vivir de primera mano cómo es la vida allí, aunque sólo hayamos podido capturar una milésima parte de la imagen general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este blog voy a intentar narrar lo que hemos podido ver y observar, los detalles, las curiosidades, todo lo que mi memoria me permita. No pretendo de ninguna forma competir con el famoso &lt;a href="http://www.kirainet.com"&gt;blog de Kirai&lt;/a&gt;, al cual le debo alguna que otra visita. Esto será tan sólo un relato de lo que ha acontecido en esta semana, día por día, por si sirve de ayuda para otros que pretendan hacer el mismo viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comentar antes que nada las armas con las que contábamos para enfrentarnos al viaje:&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt;La guía de Japón de Lonely Planet. Contiene mapas e información de cientos de ciudades que ver, con datos sobre sitios que visitar, sitios donde comer y donde dormir, detalles de la cultura y el idioma a tener en cuenta, y textos escritos en kanji por si te encuentras carteles.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt;La guía de Japón de Marc Bernabé, Jesús Espí y Verónica Calafell. Made in Spain, no tan detallada como la de Lonely Planet pero orientada a un público más friki. Más dirigida a la gente que va a pasar en Japón poco tiempo, y propone rutas y cosas que hacer cuando tienes prisa.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;li&gt;Información sobre Japón del &lt;a href="http://www.portaljapon.com"&gt;portal España-Japón&lt;/a&gt; de Alessandra Moura. Detalles específicos sobre cultura y sobre cómo planear el viaje: cosas que llevar, cosas a tener en cuenta, etc.&lt;/li&gt;&lt;br /&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;Hay otras guías, pero éstas son las que conozco y las únicas sobre las que puedo comentar algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí el preludio. En estos momentos estoy haciendo recopilación de fotos y vídeos del viaje. En cuando tenga todo listo comenzaré a narrar la experiencia (para deleite de todos y envidia de algunos). Espero que gracias a este blog muchos se animen a probar, ya que el viaje al final tampoco resulta tan caro si uno se sabe buscar un poco la vida. Ahorrando unos 2000 euros se puede sacar para el avión, el hotel, el Japan Rail Pass y gastos de comida y recuerdos. Nosotros de momento ya estamos hasta planeando cómo y cuándo volver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La narración está a punto de empezar...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346698157140504892-6326812703505411921?l=weekinjapan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://weekinjapan.blogspot.com/feeds/6326812703505411921/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346698157140504892&amp;postID=6326812703505411921' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/6326812703505411921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346698157140504892/posts/default/6326812703505411921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://weekinjapan.blogspot.com/2007/04/preludio.html' title='Preludio'/><author><name>Charlie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08446323404339683153</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
