viernes, 13 de abril de 2007

Día 3: That is why I am so mad about you


Fotos como esta son las que hacen que recuerde por qué estoy tan loco por Japón. Si queréis saber cuántos cerezos encontramos en flor en Japón, la respuesta es sencilla: ¡todos!

Ya desde el Skyliner, camino de Ueno, vimos algunos en los barrios iluminados por los farolillos típicos y que estaban en plenas fiestas primaverales, lo cual nos llenó de esperanza. Al final resulta que íbamos a tener toda la suerte del mundo. Tras una hora de camino por fin llegamos a Ueno, y nos encontramos en un lugar totalmente desconocido, buscando algún taxista que nos llevara a los cuatro y nuestras correspondientes maletas hasta el hotel. Pasaron unos cuantos con el cartel de libre (o al menos eso me parecía por los kanjis), pero ninguno paraba. Nos resultó la mar de raro, pensábamos que igual había que hacer una seña especial para que pararan.

Al final un taxista nos vio y se dignó a parar. Las maletas no entraban en su coche ni de broma, porque además los coches japoneses suelen ser más pequeños de lo que estamos acostumbrados aquí. Pero le dio igual, se las apañó para "cerrar" el maletero sujetándolo con una cuerda, de tal forma que por el camino los policías se quedaban mirando extrañados sin saber muy bien si aquello era legal o no (igual sólo querían asegurarse de que estaba el equipaje bien sujeto).

Eso sí, antes de ponerse en marcha tuvimos que poner en práctica algo que ya nos veníamos imaginando: el sistema japonés de numeración de calles es tan extremadamente complejo que lo normal para dar una dirección es directamente enviar un plano del lugar (tal vez lo habréis visto en algún manga), por lo que allí los faxes son obligados en todas las casas para poder enviar mapas. Nosotros llevábamos uno preparado y se lo mostramos, pero no pareció aclararse. Así que nos pidió el teléfono del hotel, llamó con su móvil y pidió indicaciones. En el momento que supo dónde se encontraba, puso en marcha el taxímetro y arrancamos. Primera sorpresa: en España el taxista habría puesto el taxímetro desde el momento de pararlo.

En el hotel estaba nuestra organizadora esperándonos, preocupada por lo cansados que habíamos llegado. Habíamos llegado de todas formas, más vale tarde que nunca, y por eso estábamos contentos. Eso sí, no tuvimos tiempo de permanecer más rato despiertos. Subimos a nuestras habitaciones (¡de estilo japonés!), y al poco ya estábamos durmiendo. Como habíamos aguantado despiertos desde la mañana del día anterior, caímos tan rendidos que sólo recuerdo haberme dormido y directamente oír el despertador a la mañana siguiente del tirón, de lo profundo que fue el sueño. Eso además hizo que apenas tuviéramos jet-lag, y a la mañana siguiente estábamos tan frescos y listos para lanzarnos a la aventura.

La primera parada era obligada: el parque Ueno. Teníamos que aprovechar aquel domingo para ir a fotografiar los cerezos, antes que cualquier lluvia o viento se llevase las flores. La foto muestra el barrio de Ueno durante el camino al parque, al final resultó que la estación del Skyliner no estaba a más de 15 minutos andando del hotel, pero claro, con las maletas a cuestas y sin saber la situación exacta, no era plan de ir andando la noche anterior. Como podéis ver, el día amaneció completamente despejado tras las ligeras lluvias de la noche anterior.

En el parque se estaba celebrando la edición número 58 del festival de los cerezos de Ueno. Dicho parque es el más famoso entre la gente de Tokyo durante esta época, y a pesar de haber ido muy temprano, todas las calles principales tenían el suelo lleno de esterillas colocadas por los jóvenes que van a hacer picnic y a emborracharse bajo las flores. Y por supuesto no estábamos precisamente solos: cientos de personas se congregaban allí para sacar cientos y cientos de fotos a los cerezos. Podéis haceros una idea viendo la foto.

Además de la calle principal del parque Ueno, también vimos una pequeña zona de tenderetes junto a un lago cercano al parque. Había muchos puestos de comida de lo más variado, pero la mayoría aún estaban cerrados de lo temprano que era. No pasa nada, teníamos toda la semana por delante para probar los platos más típicos de Japón (y es que el turismo gastronómico es de mis preferidos). También vimos un pequeño templo en el que aprendimos cómo hacer una plegaria: lanzas una moneda para que caiga dentro de un recipiente enorme, tiras un par de veces de una cuerda enorme que suele tener algo para golpear un gong en lo alto, das un par de palmadas frente a la cara, y mantienes las manos juntas tras la segunda mientras agachas un poco la cabeza y pides por lo que quieras o quien quieras.

Tras sortear a un montón de gente, llegamos a una explanada bastante grande desde la que se podían tomar varias direcciones: el zoo, varios museos, y la estación de Ueno de Japan Rail, donde iríamos a validar nuestros Japan Rail Pass para empezar a usarlos desde esa misma mañana. Pero antes descansamos un poco y aprovechamos para hacer fotos a un solitario cerezo, cuyas flores resaltaban aún más al estar rodeadas de otros árboles de hojas verdes.

Satisfechos por todas las fotos que habíamos sacado, nos fuimos a la estación de Ueno, donde empezamos a ser testigos de las famosas marabuntas, y eso que esta no era para ir al trabajo, sino precisamente de la de gente que venía hacia el parque, y nosotros en dirección contraria. También descubrimos que las estaciones (tanto de Japan Rail como de metro) son auténticas ciudades en miniatura, con calles y calles llenas de tiendas, hasta tal punto que las calles tienen hasta nombres para no perderse. La más impresionante de las estaciones subterráneas es, por supuesto, la de Central Tokyo, pero a esa llegaremos en otro día. Nuestro destino en aquel momento era el barrio de Harajuku...

1 comentario:

Carlos dijo...

Buenas, felicidades por el blog y sobretodo por el viaje ;) muy interesante.

Nosotros estuvimos el verano pasado y nos ocurrio tambien lo de los taxis, pensabamos que las mochilas ahi agarradas con un pulpo se caian x_x

Supongo que tendreis muchas fotos interesantes, espero que las pongais :P